miércoles, febrero 4, 2026
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Cómplices “de lujo” del sabotaje

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Alvaro Espinosa Imagen destacada Opinión
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El historial de acciones conspirativas de nuestra inefable Corte Constitucional demuestra el alcance de su confabulación con la sed de retorno del correísmo y la animadversión caprichosa del socialcristianismo en contra de Guillermo Lasso.

Si quisiéramos rastrear los orígenes de este complot, bien podríamos retrotraernos al reconocimiento jurisprudencial de las guardias indígenas a inicios de 2022. Aprovechándose de una sentencia a propósito de un conflicto minero en la Amazonía, la ocurrencia de los ilustrísimos togados aprestó el escenario legal -como vaticinando el asedio criminal de junio de ese mismo año- para que los terroristas que asaltaron convoys con alimentos y vituallas (con el saldo del Sgto. José Chimarro asesinado). Incendiaron UPC’s, contaminaron el agua, invadieron pozos petroleros y antenas repetidoras, secuestraron policías, militares y funcionarios públicos, bloquearon el paso a ambulancias con enfermos (cuya muerte propiciaron), y expidieron salvoconductos como medida extorsiva. Fueron absueltos de todos los cargos, desde su cabecilla hasta el eslabón más bajo de la cadena guerrillera; en suma, permitieron que el conato de golpe de Estado que Leonidas Iza y su grupo paramilitar organizaron sea perdonado.

Casi un año después, en otra de sus brillantes epifanías de medianoche, los jueces “de lujo” consideraron que era prioritario descongelar la pregunta anacrónica de la consulta popular de los Yasunidos respecto a la explotación petrolera en el Bloque 43. No así el regular el uso de las garantías jurisdiccionales para evitar que jueces mafiosos de parroquias remotas liberen a sentenciados por corrupción del correísmo y a narcos con los que comparten anécdotas y abogados.

Es más, el mismísimo Alí Lozada se envalentonó, cuando los presidentes de la Corte Nacional de Justicia y del Consejo de la Judicatura, en ese entonces, le solicitaron que aclare el alcance del habeas corpus. “Las manifestaciones públicas del presidente de la Corte Nacional de Justicia y del Consejo de la Judicatura parecen desconocer las competencias propias de la Corte Constitucional, la jurisprudencia sobre el habeas corpus y la institución del precedente vinculante”, espetó en su solemne lavatorio de manos.

Apenas hace unas semanas, él mismo y los jueces a su cargo recordaron ese pendiente que se empolvaba en sus escritorios desde hace dos años, con Jorge Glas, Daniel Salcedo, Leandro Norero y los cabecillas de los grupos criminales responsables de las masacres carcelarias y la inseguridad en las calles, como principales usufructuarios de su indulgente despiste.

Misteriosamente, tan pronto Lasso disolvió la Asamblea Nacional y con ella puso fecha a su salida, la Corte Constitucional empezó a revisar la competencia territorial de jueces de garantías jurisdiccionales y dilucidó el alcance de la imputación del prevaricato cuando proceden contra ley expresa. En buen romance, esperaron hasta que Lasso cronometrara su marcha para hacer lo de dos años en dos meses ¿Hace falta decirlo?

Volviendo al tema petrolero, el mensaje de la Corte no podría ser más claro y nefasto: Ecuador no es un país con seguridad jurídica, por lo tanto, la inversión extranjera, aun cuando ya destinó sus recursos para la ejecución de cualquier actividad económica, en cualquier momento puede suspenderse por la arbitraria decisión de nueve personajes intocables y que no representan a nadie. Una sutil jugarreta para espantar el capital extranjero y frenar el crecimiento económico. Inaudito.

Ni hablar de la admisión a trámite del juicio político contra Lasso sobre la base de un informe de Contraloría que jamás existió y un perjuicio al Estado que, jamás se demostró en la insufrible práctica de pruebas. Otro desafortunado precedente para quien asuma en lo posterior la presidencia de la República.

La lógica es como sigue: si un grupo de golpistas lo suficientemente numeroso se organiza contra el Ejecutivo y presenta una solicitud con omisiones de todo tipo, (ortográficas, argumentales y procedimentales), la Corte Constitucional aceptará el pedido de buena gana. Lo que suceda después no es un asunto que les concierna o siquiera les importe; muerte cruzada o destitución. Ellos son apenas un semáforo en el camino de la inestabilidad.

El filtro constitucional de la Corte, según parece, sólo se activa para interpretar antojadizamente la urgencia de las medidas que tome Lasso, algo que ni la Asamblea Nacional del 4% de aprobación se atrevió a hacer. Los requisitos para la calificación de las propuestas se elevaron a tal absurdo que todo lo relacionado con zonas francas, beneficios a estudiantes coactivados por créditos educativos y facilidades a empresas con problemas de liquidez, tras audiencias públicas dilatorias, fueron descartados para que la futura Asamblea los incorpore a su ya extenso legajo de procesos represados.

Pero el petróleo no es lo único que provoca sus rabietas ambientalistas; la minería también está prohibida en su evangelio constitucional. Así, el 1 de agosto, la Sala de Admisión de la Corte Constitucional admitió a trámite una acción pública de inconstitucionalidad contra el Decreto N° 754, respecto a la consulta ambiental, interpuesta por la CONAIE, -clientes frecuentes de sus fallos- de modo tal que más de 100 proyectos de inversión, entre minas, hotelería y tratamiento de aguas, quedaron, de nuevo, suspendidos. Así es, más obstáculos al desarrollo económico del país.

En el juicio ciudadano, la evidencia contra la Corte es contundente. Las pruebas sugieren que los 9 jueces son causantes de la inestabilidad política agravada en Ecuador; sin embargo, los sentenciados a una pena todavía indivisa somos nosotros, sus víctimas, sus damnificados. Ahora nos debatimos entre el regreso de la mafia y la improvisación. Ellos, ocultos en sus refinados tecnicismos jurídicos y su pedantería, disimularán sin éxito su complicidad con el sabotaje.

Reflexionemos sobre la Ley de la Correspondencia

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Andrés Ojeda

Pensemos por un momento en un niño que atraviesa por alguna enfermedad o abuso, o que en el mundo hay pobreza, hambre, corrupción, violencia y guerras ¿Somos conscientes que hay cosas que suceden por desconocer y vulnerar las leyes universales? Por más negativo que parezca, alterar el orden universal genera todos los males de la humanidad.

La vida no nos da «en bandeja de plata» todo lo que queremos, ni nos consciente todos los caprichos. Pasa lo que tiene que pasar y cada quién viene con su «mochila» de experiencia. Inconscientemente desobedecemos la ley y eso siempre tendrá causas y consecuencias. Aunque cueste aceptar, todos los seres humanos, sin excepción, estamos aquí y ahora para aprender y evolucionar. Ahí está la razón de ser por la que estamos en el plano físico.

Esta ley proviene del Kybalión, un documento publicado en 1908​ por el autor William W. Atkinson, donde se establecen las siete leyes universales: mentalismo, correspondencia, vibración, polaridad, ritmo, causa-efecto y género. Este artículo se centra en la ley de la correspondencia. Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera; lo cual siempre va a condicionar la parte física, mental y espiritual. También se conoce como ley espejo, o sea, lo que observas externamente como realidad, sólo es tu forma de apreciar la realidad.

Puedo citar un ejemplo: lo que opinas del vecino, no es quien sea tu vecino, sino lo que percibes de él, y eso condiciona tu vida. Si quieres que tu vecino cambie, deberás cambiar tu percepción de él. Este principio determina el curso de las cosas y de las personas, da sentido al trajinar de la vida y nos libera de muchas cargas. Erróneamente, pensamos que todo lo que nos acontece es injusto, pero sólo son falsas creencias de culpabilidad, injusticia y victimización. Detrás de una situación, fácil o difícil, hay una finalidad. Todo pasa en la medida justa y necesaria. Los conflictos se generan porque la mente está llena de ideas preconcebidas que contradicen esos principios universales.

Muchos problemas están relacionados con el ego que sólo le gusta obtener lo que quiere. Buscar en esta ley nos libera de limitaciones mentales y nos ayuda a afrontar la realidad. El ego va en contra de la ley, porque nos conduce a hacer cambios externos, cuando lo que necesitamos es hacer cambios internos y en ese intento nos satura con más dificultades.

Al desarrollar un desbloqueo mental no tengo que modificar a nada, ni a nadie. La transformación está dentro de uno y tiene que ser espontánea. Al renunciar a cambiar a los demás, los acepto, dejo de luchar contra ellos y evito el sufrimiento. No es resignación, ni conformismo, es comprender. Luchar contra esta ley arrastra más problemas, pues muchas veces forzamos situaciones que no son correspondidas, causándonos más frustraciones. Si hay correspondencia, todo fluye, en su defecto, habrá trabas e impedimentos.

La terquedad del ego no deja avanzar hacia el entendimiento. Con constancia y perseverancia se cumplen los objetivos, pero también hay que dejar la testarudez y hacerse a un costado si la reciprocidad no se manifiesta. El egocentrismo nos deja «sin pan, ni pedazo», mientras gritamos a los cuatro vientos que la vida es injusta.

 Las adversidades traen consigo una lección de transformación interna para despertar y reconectar. El punto es sacar ventaja de las dificultades, asumiendo con sensatez el por qué y para qué nos ocurre una determinada situación. Es ahí cuando, la existencia adquiere un significado valioso, es mirar en el pasado y agradecer por las enseñanzas obtenidas en momentos de oscuridad, sabiendo que, a pesar de todo, fue necesario para avanzar.

La Ley de la Correspondencia está involucrada con el desarrollo espiritual y evolución de la conciencia, también está el karma como el destino que nos toca y el dharma como el propósito de vida. El ego es incapaz de comprender que todo pasa por algo y es necesario para quien lo experimenta. Al buscar lo que no tenemos, restamos valor y desaprovechamos lo que está a nuestro alcance. Es imprudente buscar lo que no se necesita o perder lo que debemos atesorar. Si hay reciprocidad, lo conservamos y si no, lo perdemos, así de simple.

La Naturaleza es un ejemplo perfecto de reciprocidad por ser el centro donde se alberga la vida humana, los animales, las plantas, las montañas, el sol, los minerales y los microorganismos. Desde los seres más evolucionados hasta los más diminutos, todos cumplimos un papel específico y todo está conectado entre sí. Las acciones humanas infringen las leyes de la naturaleza generando impactos negativos para nosotros mismos y para excusarnos le pusimos el nombre de «desastres naturales».

Toda acción genera una reacción, es decir, nuestros actos siempre van a determinar la manifestación de la ley. Como especie humana desconocemos que poseemos enormes cualidades, pero no estamos en capacidad de manifestarlas. Necesitamos pensar diferente de lo que nos enseñaron, aprendiendo a desaprender; aprendiendo a enseñar.

El hombre está basado en ideas equivocadas que rigen cada uno de sus actos. Hemos olvidado nuestra verdadera naturaleza y también el actuar en concordancia con ella. Esa esencia está justo dentro de uno mismo. Por más millones de años de supervivencia que tengamos, necesitamos construir una civilización más elevada como nunca ha existido. Estamos aquí por un motivo, hay una misión que cumplir. En esa línea de tiempo, la humanidad no ha cambiado mucho, como tampoco han cambiado los errores generacionales cometidos, solo nos hemos adaptado a las condiciones que nos rodean. Se ha avanzado tecnológicamente, pero no espiritualmente. Urge un despertar en sabiduría.

La Ley de la Correspondencia ayuda a cuestionar los viejos dogmas y a sanar traumas. En esa sincronicidad, no existen coincidencias solo causalidades. En cada paso que damos, vamos creando una realidad. Si queremos que cambien los frutos, tenemos que cambiar las semillas que sembramos en la mente.

La consciencia es similar a una oruga que se forma hasta llegar al estado de mariposa. Dado que el sistema educativo no nos enseña de autoconocimiento, ni de desarrollo espiritual, a la mayoría nos toca graduarnos por cuenta propia en «la escuela de la vida» soportando desgracias, depresión, apatía, indiferencia, arrogancia, etc.

Va contra la Ley evitar las experiencias necesarias para desarrollarse. Dificultar los procesos de aprendizaje, a pesar de tener buenas intenciones, impide el crecimiento personal y la superación de los conflictos. Para que la correspondencia sea satisfactoria, hay que dejar de interferir en esos procesos, asumiendo las funciones que competen a cada uno. No hay nada injusto, todo lo que pasa en la vida nos pertenece por correspondencia y no podemos culpar a nada, ni a nadie, tampoco a uno mismo.

Los despiertos afrontan la vida desde su experiencia personal y respetan los procesos del resto. No son indiferentes, ni se indignan, son neutrales porque comprenden que cada quién es dueño de sus vivencias y eso no quita brindar un aporte que ayude a resolver los problemas del otro. Los neutrales son conscientes de las leyes que rigen el universo, los indiferentes las ignoran por completo. La reciprocidad es de ida y es de vuelta.

Hay una frase que dice: «manos que dan reciben», pero también hay manos que sólo les gusta recibir, sin dar nada a cambio. Para las Leyes Universales no hay buena, ni mala suerte, simplemente son leyes que rigen todo lo que existe y sucede. Dejando que todo fluya podremos salir airosos, solo así la sociedad actual y las nuevas generaciones seremos pioneros, altruistas y guías para las futuras generaciones.

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Campaña electoral, reservorio de promesas

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Alfredo Espinosa articulista La Disputa

Aunque se hagan los desentendidos, se pongan una venda en los ojos, miren hacia otro lado para eludir la realidad, o eviten hablar de ella; tanto los competidores como los organizadores de las elecciones son conscientes que la campaña electoral para llegar a Carondelet y a la Asamblea Nacional inició hace rato, sin pudor y mucho antes de que el (todavía) presidente Guillermo Lasso, decrete la muerte cruzada.

Su punto de partida fue el 24 de febrero de 2022, cuando la entonces presidenta del Parlamento, Guadalupe Llori, suspendió la Sesión 766 del Pleno Legislativo que pretendía tratar el informe para primer debate del Proyecto de Ley Orgánica que Regula el Uso Legítimo de la Fuerza, a su salida, se apagaron las luces de la sala de sesiones aun cuando varios asambleístas permanecían en el lugar. Ese mismo día la bancada correísta de UNES inconforme por lo actuado, publicó un comunicado en el que, con suma vehemencia amenazó: “vamos a la muerte cruzada”.

Cuatro meses después, el 28 de junio del mismo año -en el contexto del último paro violento organizado por tres organizaciones indígenas lideradas por la CONAIE. El Pleno del Legislativo presidido por el ahora candidato a asambleísta por el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE), Virgilio Saquicela, sometió a votación la propuesta de destitución a Lasso formulada por el bloque de UNES, en base al numeral 2 del artículo 130 de la Constitución de la República, que establece la destitución del mandatario por grave crisis política y conmoción interna.

La propuesta fracasó, pues obtuvo 80 votos afirmativos, 48 negativos, 9 abstenciones y 0 blancos. Sin embargo, las ansias por llegar al escenario que hoy vivimos estuvieron siempre presentes en los legisladores correístas, más aún si consideramos los resultados favorables obtenidos por la Revolución Ciudadana en el último proceso electoral del 5 de febrero de 2023. En provincias y cantones con mayor densidad poblacional e importancia política (Pichincha y Quito; Guayas y Guayaquil) y el rotundo fracaso de las ocho preguntas de la consulta popular y referéndum propuesto por el Gobierno Nacional. 

Es decir -queramos o no- mientras el correísmo trabajó y se preparó para vivir plácidamente esta realidad, caracterizada por una selectiva amnecia pública, la hiperdigitalidad y el uso indiscriminado del Tik Tok bajo la premisa de que así y solo así, se puede captar la simpatía de nuevos públicos alienados a las redes sociales. Los demás partidos y candidatos presidenciales y legislativos luchan contra los males propios de la improvisación política, sus conflictos internos y la crisis de identidad de sus campañas las cuales -en algunos casos- muestran mensajes confusos que riñen con la realidad del país.

No obstante -en el proselitismo- correístas, anticorreístas y quienes se encuentran en medio de ellos, coinciden -quizás sin saberlo- en que las campañas electorales son el reservorio de un vendaval de promesas que no tienen garantía alguna de cumplimiento y que, pese a ello, servirán de imán para atraer, comprar, movilizar o transaccionar el voto de un electorado sujeto al vaivén de su propia ingenuidad y, a la vez, viveza criolla.

Una maldición disfrazada de bendición que repetirá el ciclo de profundas inconformidades colectivas al finalizar los cien días de Gobierno, porque los “compromisos” que asumen los candidatos con los ciudadanos por “superar las adversidades de la cotidianidad”, pesan más que cualquier requisito formal descrito en sus planes de trabajo; sobre todo si nuestra sociedad no es politizada y, por ende, adolece de criticidad. 

Aún así, los ecuatorianos debemos tener en claro que la única promesa de campaña que potencialmente se cumplirá, en función del número de curules que obtenga el correísmo (primera minoría o partido predominante) en la Asamblea Nacional, es la de reformar la norma suprema y, con ello, re-escribir la verdad histórica, política y jurídica de sus sentenciados para habilitarlos con miras a las elecciones generales de 2025.

Dicho de otra manera, en caso de un posible triunfo electoral del correísmo, el gobierno de año medio será una transición a un proyecto político de muy larga duración en el poder.

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Elegía a la Amistad

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Álvaro Peña articulista La Disputa
Fuente: Pixabay

Quizá nadie recuerde el primer amigo que hizo en su vida. Porque nadie, la primera vez que hizo su amigo, estuvo consciente de aquello. Todos recordamos el primer día de clases, aunque algunos ni siquiera aquello, cuando nuestros padres nos llevaron todos bien uniformaditos e impecables para empezar esta primera etapa de nuestra vida. Quizá muchos hicimos nuestros primeros amigos en la escuela, otros en sus casas, algunos otros quizá en las hoy extintas guarderías, o simplemente los amigos llegaron a casa, acompañados de los amigos de nuestros padres.

Están los compañeros de aula, están los compañeros de juego o de equipo, están los compañeros de academia, están los vecinos del barrio con los que se jugó de todo, desde deportes hasta jugar a ser papá y mamá. Están los amigos de tus amigos, los que han hecho más grande el círculo que al día de hoy, para muchos, faltará más de uno para armar un buen equipo de futbol.

Este, no es un artículo que elogie a la amistad, se trata más bien de una elegía, a aquello que cuando fuimos niños jamás pensamos que fenecería, porque ni siquiera teníamos conciencia de ello. Porque hoy en día, muchas de las promesas hechas, la mayoría quizás estén olvidadas en el chuchaqui del día después o en la próxima borrachera que no resultó del todo amigable.

El amor también distanció a muchos amigos, algunos por amores rivales y otros para amores filiales. Lo cierto es que, desde la niñez hasta llegar a la edad adulta, el circulo amistoso se ha ido haciendo más pequeño o, dicho de otra forma, el triángulo de la amistad, en la adultez se vuelve más puntiagudo.

Hoy, gracias a las redes sociales, tenemos un millar de amigos, muchos conocidos dentro de nuestros círculos cercanos, otros en cambio, a los que quisiéramos llegar. Lo cierto es que estamos rodeados de amigos: en la casa, en el trabajo, en la calle, y en las redes sociales. Sin embargo, cada vez se hace más difícil considerar a alguien como tal. No por el hecho de incrementar la cuota de amigos, sino por el fin utilitario que le hemos dado a estas relaciones sociales denominadas amistad.

No sé si a ustedes les pase, pero, últimamente es común escuchar a nuestros amigos y conocidos que cada vez se sienten más solos y que sus amigos se han esfumado. Añoramos los tiempos en que los amigos eran innumerables e incondicionales. Sí, es verdad. En la juventud por lo general, cultivamos ese tipo de amistades, porque fue un tiempo y un espacio circunstancial que estaba en función de las responsabilidades individuales que, pasados los años, se hicieron más grandes de acuerdo con los compromisos adquiridos y a las decisiones tomadas. Ahora hay menos tiempo para compartir con los amigos de la juventud o de la infancia. No es que el afecto haya disminuido, es que las circunstancias ahora no lo permiten del todo.

No hay que descartar que nuestra forma de pensar, de vivir e inclusive de trabajar, a muchos ha distanciado, también es cuestión de convicción personal y de falta de empatía por parte del otro. Si eres de izquierda o derecha, si crees o no en Dios, si apoyas o no los colectivos progresistas, o si eres vegano. Al final del día, será solo un adorno a tu vida, si no tenemos amigos a quien contar estas realidades personales.

Más allá de los distanciamientos que la naturaleza propia del ser humano genere en los amigos, siempre hay un resquicio que queda guardado para los verdaderos amigos y que se pone en común la próxima vez que nos veamos. A todos se nos reactivan las emociones cuando encontramos a los amigos. De hecho, recordar anécdotas que en la juventud ocurrieron es tan solo el inicio de un ritual jocoso que nos hace olvidarnos de los problemas.

Sergio del Molino dice que las relaciones de amistad no se las debe trabajar, porque ese trabajo, es sinónimo de sacrificio, y se convierte en oblación para agradar a alguien, y esto es deplorable porque la amistad tendría un fin utilitario individualista y egocéntrico. La amistad como el amor, se la disfruta. Tampoco se la cultiva, porque eso implica un trabajo que espera una retribución. El amor y la amistad, están ya ahí, puestos sobre la mesa. Los amigos son esa parte de la vida que la vuelve dulce y que ayuda a paliar su amargor. Esta concepción de amistad no es más que el resultado de un proceso largo de maduración en el que se anteponen los intereses colectivos de goce y disfrute antes que los individualistas utilitarios.

Marco Aurelio aprendió de su padre el celo por conservar a los amigos, sin mostrar nunca disgusto ni loco apasionamiento y, de su amigo Catulo el no dar poca importancia a la queja de un amigo, aunque ésta fuese infundada, sino más bien intentar consolidar la relación habitual. Con esto cabe decir que cultivar una amistad no está del todo mal como afirma Del Molino, sino más bien, propiciar todos los eventos necesarios para que la amistad nunca pierda su sazón, ni razón de ser. Hacer del ser humano un hombre feliz con sus amigos.

No es que tengamos menos amigos, es que tenemos menos intenciones de hacer buenos amigos, porque pensamos que somos los mejores amigos del mundo, cuando en realidad los otros son nuestros mejores amigos.

Fuente: Pixabay

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Candidatos sin ideología ¿Por qué no creerles?

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Alfredo Espinosa articulista La Disputa

Hablan mucho y dicen poco o casi nada, pese a ello no economizan las palabras y se entierran en el torbellino de sus propias evasivas, seguramente piensan que hacer política es igual que conducir un programa de televisión. Así son algunos de los ocho binomios presidenciales, hombres y mujeres cuyo pecado original es mantener sospechosamente en el anonimato -en el plano de secreto de estado- tanto su ideología política como sus simpatías con los autoritarismos del pasado. Aunque ambas sean conocidas por todo el país, más aún cuando el periodismo de investigación y las redes sociales no dejan nada oculto entre cielo y tierra.

¿A qué le temen estos candidatos y candidatas? ¿A ser identificados como el tentáculo no oficial de una organización política distinta a la que auspicia su candidatura? ¿Por qué insisten de manera reiterada en que las ideologías no son necesarias? ¿Más allá de las verborreas con las que salen de apuros para responder a la prensa, no tienen un esquema de pensamiento, un horizonte de sentido sobre el tipo de nación y república que quieren forjar en sus gobiernos? ¿O piensan que al declararse sin ideología podrán captar la simpatía y los votos de los ciudadanos que repudian a los partidos y a las élites políticas?

Una cosa es cierta, para esta gama variopinta de políticos improvisados, pero mentirosos, el oportunismo es la ideología que justifica su presencia en la papeleta de binomios presidenciales. Solo as se explica que prometan fervorosamente luchar contra la corrupción y que, paradójicamente, al ser consultados sobre casos específicos del gobierno del expresidente Rafael Correa, no identifiquen uno solo, ni siquiera aquellos que decantaron en escándalos públicos de alto nivel en los que estuvieron involucrados altos funcionarios de Estado.

No basta con que los candidatos y candidatas digan que “hubo muchas cosas que no se pueden ocultar”, sin especificar cuáles, en dónde, de qué tipo fueron y quiénes las propiciaron; sino identifican ni llaman a la corrupción por su nombre ¿Cómo aspiran a combatirla?, ¿qué tan grande y sólido es el compromiso con sus solapados promotores que no se atreven a nombrarlos?, ¿a eso le llaman ser valiente, a la palabrería y al silencio cómplice?, ¿o acaso creen que no hubo corrupción en ese Gobierno? Si es así, defiéndanlo abierta y públicamente.

Ahora bien, ¿estos candidatos y candidatas asumirán la misma postura esquiva cuando tengan que referirse a la corrupción develada en los gobiernos de Lenin Moreno y Guillermo Lasso?, ¿habrá memoria selectiva en este tema?

Tampoco es ecuánime que nos hablen de “unidad” y los “colores del país” en los términos más abstractos y generales posibles, como si se tratara de pacificar a la sociedad con la corrupción en nombre de la patria, porque estos son “cantos de sirena” para engatusar al electorado.

La conclusión es tajante, no se puede creer en candidatos que pregonen a los cuatro vientos que no tienen ideología, porque eso es mentira. Este síntoma del oportunismo político de todos los credos e intereses, es el menú a la carta de comensales con voraz apetito de poder en el Estado.  

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Derechos en modo arcoíris

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Imagen destacada Gabriela Vivanco Collantes
Imagen destacada Gabriela Vivanco Collantes

En junio de 1969 cuando la policía hizo una redada en el reconocido bar de Stonewall en Estados Unidos, las personas de la comunidad LGBTIQ+ no se escondieron más, ese día, decidieron resistir.

Y resistir se convirtió en la constante, en las calles, en sus casas, en el trabajo. Ser ellos mismos, les costaría una extensa lucha de la que seguramente escucharemos por un largo tiempo.

A cuentagotas, sus derechos han sido reconocidos en el mundo. Desde aquellos que parecen tan básicos como la identidad, el acceso a la educación y salud, hasta permitirles formar una familia y casarse con quien decidan.

En 1990, la Organización Mundial de la Salud – OMS eliminó de la lista de enfermedades psiquiátricas a la homosexualidad, tras una intensa lucha de organizaciones de sociedad civil y activistas, que luego de varias investigaciones demostraron que no se trata de una enfermedad, sino de una decisión de vida.

Este logro aportó positivamente para que la sociedad cambie la mirada sobre las personas que se identifican como LGBTI, convirtiéndolas en seres humanos con derechos, igual que cualquier otra persona.

Quedan otros retos, como reducir y desaparecer la discriminación, para ello, es imperativo incidir en la estructura social que los estigmatiza, colocándolos en una burbuja a mil años luz, reforzando la idea de que somos diferentes.

Si, somos diferentes por muchos motivos, pero iguales en derechos, además nuestras diferencias suman, nos convierten en seres independientes con características irrepetibles, pero que comparten un mismo lugar. En este mundo con tanta diversidad, es imposible darse el lujo de privilegiar a un grupo, mientras vulneran los derechos del resto.

Ser diferentes les ha costado ser discriminados. En varios países las leyes en su contra ponen en peligro sus vidas. En Haití, la violencia contra las personas LGBTI ha sido denunciada públicamente en varios espacios, un panorama similar se vive en un total de 62 países que castigan las relaciones homosexuales de una u otra manera, en los que se incluyen 32 países de África.

Orgullo los 365 días

El mes del orgullo es sinónimo de fiesta y colores, pero los derechos no se reducen a una fecha nada más, deben respetarse día a día, sin importar si estamos vestidos de arcoíris o no.

Durante junio se conmemora esta importante lucha por los derechos de las personas LGBTIQ+, mientras recordamos a quienes dieron sus vidas en este durísimo camino de reivindicación.

Entonces, hay que vestirse de orgullo durante todo el año, con más fuerza cuando las vulneraciones a sus derechos los atacan hasta limitar sus decisiones, generando la desigualdad que se les ha impuesto sin ninguna contemplación.

Desde el fin de semana pasado, las marchas del orgullo se desarrollaron en países como México, Chile, Estambul o Estados Unidos, este último nombró a New York como zona de protección para personas trans, considerando su vulnerabilidad debido a las leyes anti LGBTI que se han presentado en ese país durante el año.

Mucho por hacer, poco por celebrar, así llega este orgullo, con una marcha que en Guayaquil no cuenta con permisos de las autoridades, pero que aun así, se tomará las calles de la ciudad, según lo informaron las organizaciones y activistas, en respuesta a la negativa de la Alcaldía porteña.

Pero en medio de las múltiples injusticias en contra de esta comunidad que busca respeto y se juega la vida sin miedo por cada espacio ganado, rescatemos un avance como una victoria, de esas que, aunque parecen insuficientes, nos llenan el corazón. Recordándonos que su increíble valentía viene del amor, que siempre es más fuerte que el odio y la ignorancia.

Nota aclaratoria: este artículo no promueve un lenguaje sexista y está de acuerdo con el uso del lenguaje inclusivo. Pero no utiliza los pronombres el/la los/las o les, para evitar posibles confusiones.

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El correísmo, los presidenciales y la crisis de partidos

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Imagen destacada Alfredo Espinosa
Alfredo Espinosa articulista La Disputa

Que siete de ocho precandidatos inscritos a la Presidencia de la República no pertenezcan a las organizaciones políticas que los auspician demuestra que, en Ecuador, no existen partidos, sino empresas electorales que alquilan su identidad a cualquier aventurero a cambio de llegar al poder y permanecer en él; pero también deja en claro como algunos liderazgos mal llamados independientes -creados al calor de la improvisación, los golpes de buena suerte y el regateo electoral- son más apetecidos por los dueños de la política que su propia militancia.

En la lógica resultadista del “todo vale” y del “ganar a como dé lugar con quien sea y como sea”, la gran mayoría de organizaciones han destruido sus propios preceptos fundacionales. ¿Cómo? A través de un sistema de nominación de candidaturas que estimula la dependencia de los partidos y movimientos hacia figuras ajenas a la política. Un sistema funcional a los intereses de los caciques que supera cualquier principio básico de democracia interna. Un sistema que en sí mismo, es un acuerdo de convivencia interpartidista que no desagrada ni a los competidores ni a los organizadores del proceso electoral.

¿Pero quiénes son los dueños de los partidos que pugnan por llegar a Carondelet con esta ebullición de aparentes outsiders?

  • “Alianza Actuemos” que apoya al precandidato presidencial Otto Sonnenholzner. Está integrada por el Partido Avanza, fundado en el gobierno de Rafael Correa por el ex director del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS): Ramiro González, quien desde esa institución levantó una organización política con exmilitantes de la Izquierda Democrática, su actual director es Javier Ortiz, candidato a primer Asambleísta por la Circunscripción Norte de Quito. Esta alianza integra también al Partido Suma, organización que llevó a la alcaldía de Quito a Mauricio Rodas, el director de este partido es el ex asambleísta y excandidato a la Presidencia de la República, Guillermo Celi. Suma auspició al experto electoral Andrés León, quien es consejero suplente del CNE desde noviembre de 2018.“
  • Alianza Acción Democrática Nacional – ADN”, que postuló como precandidato a la Presidencia de la República al ex asambleísta Daniel Noboa, hijo del empresario bananero, Álvaro Noboa. Esta alianza está conformada por el Movimiento Pueblo, Igualdad y Democracia, de Arturo Moreno, primo hermano del expresidente Constitucional, Lenin Moreno Garcés. Esta organización política participa en elecciones desde el año 2021. El otro movimiento que conforma esta alianza es el Movimiento MOVER, antes conocido como Alianza País, la organización política fundada por el expresidente Rafael Correa, producto de las disputas internas en el correísmo, el ala afín al expresidente Moreno tomó el control de la organización de la mano de Gustavo Baroja, ex Prefecto de Pichincha. Su actual director es René Espín, expresidente del Colegio de Periodistas de Pichincha.
  • “Movimiento Amigo”, que promueve la candidatura del ex militante del correísmo y ex presidente de la Consejo Nacional de Gobiernos Parroquiales Rurales del Ecuador (Conagopare), Bolívar Armijos. El Movimiento Amigo, antes denominado MEJOR, tiene como fundador al ex asambleísta de Alianza País, Daniel Mendoza, condenado a cuatro años y dos meses de cárcel, en noviembre de 2020, por el delito de delincuencia organizada. Luego de cumplir el 60% de su pena, Mendoza consiguió su prelibertad el 31 de mayo de 2023.
  • “Alianza por un País sin miedo”, que impulsa la candidatura del empresario Jan Topic. Esta alianza se encuentra integrada por el Partido Social Cristiano cuyo líder máximo es el ex alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot; el Partido Sociedad Patriótica, del expresidente de la República Lucio Gutiérrez -hoy candidato a la Asamblea Nacional-; y, el Movimiento Centro Democrático, del ex Prefecto del Guayas y excandidato a la alcaldía de Guayaquil, Jimmy Jairala. Esta es la primera participación electoral de Topic.
  • “Movimiento Construye Ecuador”, ante denominado Ruptura de los 25, auspicia la precandidatura del ex asambleísta Fernando Villavicencio. Esta organización política fue un apéndice del correísmo, estuvo integrada por un grupo de jóvenes políticos que ocuparon varios cargos públicos de alto nivel tanto en el Gobierno de Correa como en el de Moreno. Su líder máximo es la ex ministra de Gobierno de Lenin Moreno, María Paula Romo, que fue censurada y destituida por la Asamblea Nacional el 24 de noviembre del 2020 con 104 votos a favor.
  • “Movimiento Revolución Ciudadana”, antes denominado Fuerza Compromiso Social del primo del exvicepresidente Jorge Glas Espinel, el ex director del IESS en Guayas, Iván Espinel, quien en 2019 fue condenado a diez años de reclusión y al pago de una multa de $ 505.000 por el delito de lavado de activos. Esta organización promueve a Luis González. Según el portal Ecuador Verifica, la Contraloría confirmó la existencia de una glosa (DNPR-01948-80) por $880.473,47, contra González. Esta fue emitida el 19 de abril del 2019, con base en el informe de Contraloría DNA1-0002-2019, que detalla: “Examen especial al uso de los aviones y vuelos presidenciales (…), por el periodo comprendido entre el 1 de enero del 2012 y el 24 de mayo del 2017”.
  • “Alianza Claro que se puede”, que postula al líder indígena y ex Prefecto del Azuay, Yaku Pérez Guartambel, quien además también fue candidato a la Presidencia de la República en las elecciones de 2021. Esta alianza está conformada por tres organizaciones políticas que se autodefinen de izquierda: el partido Unidad Popular de Geovanny Atarihuana; el Partido Socialista Ecuatoriano de Enrique Ayala Mora (cuya militancia ha estado impregnada en todos los gobiernos a través de asesorías); y, el Partido Democracia Sí de Gustavo Larrea (exintegrante de Alianza País y del correísmo).
  • “Movimiento Reto”, de Eduardo Sánchez, hijo del empresario dueño de la cadena “Estuardo Sánchez”, quien adquirió el moribundo partido político del excandidato presidencial, Paul Carrasco. Esta organización política postula a Xavier Hervas, ex candadito presidencial en las 2021 por el Partido Izquierda Democrática.

¿Decidieron los afiliados y adherentes permanentes de entre varias opciones de sus partidos y movimientos a los precandidatos presidenciales? No. Lo cierto es que, pese a que el número de binomios presidenciales se redujo a la mitad, en comparación con las elecciones generales de 2021, siete de los ocho “ungidos” provienen de negociaciones con distintas dirigencias partidistas a excepción de los candidatos del correísmo.

Este hecho preocupa, porque esta elección anticipada -a diferencia de lo que muchos creen- no es de relleno, pues marca la ruta por la cual se enrumbará el nuevo gobierno de transición. Pero también ratifica dos cosas: primero, que la mayoría de los partidos políticos en el Ecuador son cascaras vacías sobrevaloradas que no representan a nadie o a muy pocos de los que refieren como base social; y, segundo, que la única organización con estructura humana, operativa y logística preparada para utilizar sus propios cuadros como candidatos -pese a las críticas que pesan sobre la capacidad y probidad de ellos- es el movimiento correísta.

Tan cruda es la realidad que el movimiento del expresidente Rafael Correa fue la única organización política que, en un evento de masas organizado el sábado 10 de junio en la provincia de Manabí, presentó a su binomio presidencial. Situación que se reeditó el martes 13 cuando en un mitin político los precandidatos Luisa González y Andrés Arauz inscribieron su candidatura a la Presidencia y Vicepresidencia de la República, respectivamente. Ambos episodios generaron gran expectativa en la opinión pública, aunque todavía quedan cabos sueltos respecto al financiamiento de dichas actividades proselitistas. ¿Con qué recursos se financiaron? ¿Se imputarán al gasto electoral? ¿Los equipos técnicos y comunicacionales utilizados fueron contratados o prestados por alguna institución pública descentralizada? 

Sin lugar a duda, estos actos contrastaron con el uso de las redes sociales y anuncios de prensa utilizados por los otros siete candidatos para aceptar -casi en soledad- su candidatura a la Presidencia de la República.

Otro elemento que no debe quedar desapercibido es el papel que jugarán los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD´s), provinciales y municipales en la campaña electoral. ¿Se sumarán los prefectos y alcaldes del correísmo al proselitismo de su binomio presidencial? ¿Cómo controlar que el dinero de los GAD´s no se escurra de las arcas de municipios y prefecturas y pase a la del correato?

Más allá de las particularidades de este proceso electoral, la crisis endémica de los partidos políticos, los liderazgos improvisados, la necesidad de prefabricar outsider y la fuerza del movimiento correísta; los ciudadanos esperan que este vacío de poder en el que ahora nos encontramos se solucione, sin que ello implique que las bajas pasiones y venganzas -del matiz que sean- lleguen al poder y se conviertan en política pública; pues el país demanda con urgencia un acuerdo nacional. 

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Hacia una educación más humana

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Andrés Ojeda

La docencia no solamente debe satisfacer las necesidades de los educandos, sino también cultivarlos para la trascendencia mental y social. Se supone que el área educativa está a la avanzada de la cultura, pero su aporte se ha enfrascado en enseñarnos a sobrevivir, lo que es insuficiente para el bienestar común. Es como si su función estuviese amputada.

Muchos sociólogos cuestionan que estamos viviendo una crisis civilizatoria. Urge un cambio de conciencia masivo que no se logra con el sistema pedagógico tradicional. Hace falta un nuevo enfoque educativo, pues ha sido concebido como un negocio, cuyo principal cliente es el estudiantado, y, por otro lado, está el sindicalismo de la educación que únicamente le preocupan los salarios magisteriales. Mientras tanto, muchos docentes padecen otros problemas de fondo como: depresión-enfermedades sicosomáticas-desmotivación y desvalorización. Para ingresar al sistema educativo, los profesores deben contar con mística de servicio humanista y holístico.

Hay que erradicar el viejo modelo de educación que enseña al estudiante a ser repetidores de información trivial y que obliga sólo para cumplir con los currículos. Precisa instruir para la vida, el crecimiento personal y el desarrollo humano. ¿Cómo sería una educación más humana? En los modelos académicos falta una verdadera noción de transformación. La humanidad necesita una metamorfosis para pasar de un «estado mental larvario» al de una «mariposa» evolucionada. Somos como «aves de corral» sin darnos cuenta que realmente somos «águilas» con un gran potencial. Hay un empeño por mantener a la gente ocupada, menguando la libertad de creatividad, investigación y acervo cultural.

El sistema educativo actual es clientelar porque dogmatiza, adoctrina y aliena las mentes de los más jóvenes. No tiene la intención de educar, ni de ilustrar. Nos enseñan a memorizar fechas del pasado, pero muy poco nos enseñan de amor. Hay que formar para el amor. Ninguna sociedad quiere que seas sabio, ni libre. Si las personas son sabias e inteligentes, no pueden ser explotadas, manipuladas, ni forzadas a vivir mecánicamente como robots.

Cuando se educa para el amor, los estudiantes buscarán su individualidad y llevarán a su alrededor la fragancia de la rebelión. Amarán vivir en libertad, y la libertad viene con sabiduría. La inteligencia desarrolla habilidades que permiten cuestionar todo. Es peligroso para el sistema, sí, sobre todo para los que están en el poder, los Estados, los eruditos, para todo tipo de opresión y supresión. Un hombre sabio es fuego puro, una llama viva. No vende su vida, no es servil. Prefiere morir que convertirse en un esclavo. Ahí radica la transición de su conciencia.

Hablar de una educación más humana es preguntarse ¿qué es ser humano? El homo sapiens está concebido como un ser superior, pero no deja su instinto primigenio. Se vuelve demente sino va de la mano con la parte afectiva. Vivimos en una cultura poco solidaria y empática, donde prima la competitividad y el individualismo. El mundo moderno necesita retornar a su esencia, al sentido de colaboración, a estar conectados con la madre Tierra. Es mejor hablar desde el nosotros, que desde lo absorto del yo egoísta. Hay una falta de interés espontáneo por el bien común. Somos descendientes de homínidos primitivos que nos convirtieron en predadores crueles, bárbaros e insensibles. La sociedad moderna está enferma. Es un mal intrínseco que genera neurosis colectiva, deshumanización y explotación entre nosotros mismos.

El dominio de la razón y la arrogancia quieren estar por encima de la comprensión y el entendimiento. Levantamos toda clase de banderas para exaltar las acciones humanas. Se necesita una educación emancipadora que ayude al autoconocimiento. No se puede ser una buena persona, sin antes reconocer que se fue una mala persona. Redescubrir el amor a Dios va más allá del dogma y la lucha por los ideales, está en buscar la verdad y la justicia.

Hay que esforzarse por ser mejores personas. Para atravesar la barrera del ego, que se confunde con autoestima, se debería educar en valores:  es el sendero de perfeccionamiento emocional, las nuevas formas de pensar; el desarrollo de un cerebro racional, contemplativo y espiritual. Si formamos gente sana, tendremos seres virtuosos, benéficos y aptos para crear una sociedad armoniosa. La política pública debe tenerlo como prioridad. Gobernar es educar, es algo más que trasmitir conceptos y palabras. El aparato institucional está en crisis. La muerte de la civilización no es la desaparición de la gente, sino la muerte de un sistema obsoleto en cuanto a las viejas formas de pensamiento y de comportamiento.

La educación más humana es un renacimiento cultural porque crea una oportunidad para todos. Así, tiene varias misiones como enseñar a pensar, a convivir y a ser más humanos. Hay que introducir la misma visión en todos los servicios educativos, la sustentabilidad, el amor por la Naturaleza, etc.

Permanecer en la ignorancia no es ignorar cosas, es no darnos cuenta de lo que pasa alrededor. Nos enseñan a pasar asignaturas y nos promueven para ir a trabajar. Nos preparan para subsistir, pero perdemos el sentido de la vida, como si fuese más importante estudiar para los exámenes y ser diestros en Matemáticas, Física o lo que fuere. Se nos capacita para un fin material, para obtener un título académico y no para el desarrollo personal.

Educar quiere decir, sacar de dentro. Es decir, no somos cubos vacíos que hay que llenar, sino fuegos que hay que encender. Hay educadores muy talentosos, pero también hay una diferencia entre ser profesor y ser maestro. Se nos enseñó a seguir un patrón repetitivo que nos trasmitieron las antiguas generaciones, dejando secuelas de lucha interna y externa, conflictos, miserias y desdichas.

 Absorbemos conocimiento del exterior, pero no vemos cambios internos. Nos enseñan a ser científicos, médicos y hombres de negocios. En una verdadera educación hay libertad y riqueza, pero no riqueza en bienes materiales; sino estabilidad mental, que es una de las mayores riquezas personales.

Ben era un niño de color que vivía en un hogar con carencias económicas, fue abandonado por su padre y quedó a cargo de su madre, destacó por su falta de raciocinio y serenidad. Un día su madre decidió que en casa iban a ver menos televisión y que leerían más libros. El joven Ben acudió a la biblioteca pública y se enamoró de la lectura.

Empezó a asistir a la escuela, obteniendo las peores notas. Su profesor de ciencias, era un verdadero maestro, creía que en toda persona hay grandeza y potencial. Un día el docente aparece con una piedra muy rara en la clase. Pregunta a sus alumnos, ¿saben qué es esto? Hay un silencio, nadie sabe excepto Ben, que alzó la mano y contestó: ¡Es obsidiana! Su respuesta supuso un antes y un después en su vida. Recuperó la autoconfianza, creyó en sí mismo. Pasó de ser el último de la clase al mejor de su escuela. Con el tiempo estudió Medicina. Se convirtió en el mejor neurocirujano infantil de la historia: El Dr. Ben Carson.

En 1987 hizo una operación separando dos gemelos siameses unidos a nivel craneoencefálico. Hasta ese momento, todos los procedimientos médicos realizados en infantes nacidos con malformaciones habían fallecido. Los dos niños salieron adelante y vivieron sanos.  El Dr. Ben aplicó técnicas pioneras en cirugía cardíaca y neurocirugía. En todo ser humano hay grandeza, hay una chispa interior.

Este artídulo nos lleva a reflexionar de que hay que crear espacios de oportunidad para que en el futuro, los estudiantes saquen a la luz el don de servicio a los demás. Yo pregunto, ¿qué herencia quieres dejar a tus hijos? ¿qué herencia recibiste de tus ancestros? El mejor patrimonio que alguien puede dejar son los valores, que son el hilo conductor de todo. Es algo trascendental porque va a marcar para toda la vida. Nacemos y morimos sin contar con una preparación previa. Sin esos principios rectores, actuamos con ambigüedad, bajo estrés, ansiedad, depresión y problemas, sin encontrar una solución.

Hemos de dejar una descendencia rica en virtudes, aprendiendo a desaprender; distinguiendo entre lo que está bien y lo que está mal; lo que corresponde hacer y lo que se debe evitar. Así los más jóvenes tendrán una brújula que oriente los comportamientos que van a regir a lo largo de su existencia.     

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La mujer y el agua: una perspectiva ambiental, literaria y de género

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Gabriela Ponce

La cosmovisión andina considera al agua como una entidad viva y sagrada, relacionada con la diosa madre Pachamama y conectada con la lluvia y los ríos.

En las culturas andinas y en la tradición de los pueblos originarios, las mujeres han tenido un papel fundamental en la gestión y cuidado del agua, siendo consideradas preservadoras de la vida y la fertilidad, lo que las convierte en figuras centrales en la gestión del agua. Sin embargo, en la actualidad, las mujeres se han visto relegadas en la gestión del agua, pasando a un segundo plano, siendo cosificadas en imágenes o imaginarios culturales, o simplemente se las ha invisibilizado haciéndolas partícipes eventuales de ciertos actos y discursividades.

Desde la perspectiva ecofeminista, se ha hecho hincapié en la conexión entre la opresión de la mujer y la degradación del medio ambiente, y se considera que ambos temas están interrelacionados. La cultura patriarcal ha llevado a la explotación desenfrenada de los recursos naturales, marginando y oprimiendo a la mujer y relegando su papel en la gestión de la naturaleza.

A nivel global, las mujeres son las principales responsables del acceso al agua y su gestión, tanto en zonas rurales como urbanas. Sin embargo, a menudo se las margina y excluye de los procesos de toma de decisiones y se les niega el acceso a recursos y servicios básicos. Además, las mujeres y las comunidades más pobres y vulnerables son las más afectadas por la crisis climática y la degradación ambiental, y a menudo son las que menos contribuyen a dicha degradación.

Es importante destacar que la relación entre la mujer y el agua no se limita a las culturas andinas, ya que, en muchos países, las mujeres lideran la lucha por la defensa del agua y el medio ambiente. Estas mujeres se oponen a los monopolios agrícolas, la expansión minera, las políticas extractivistas y la privatización de los recursos naturales. Además, promueven prácticas sostenibles y agroecológicas que contribuyen a la gestión de los recursos hídricos y a la conservación de la biodiversidad.

El acceso al agua potable y al saneamiento básico es fundamental para preservar la salud y el bienestar de las mujeres, especialmente en lo que respecta a la salud sexual y reproductiva. Sin embargo, el deterioro de los bosques, la búsqueda de agua en zonas más alejadas y en lugares más remotos para su consumo, la contaminación de las corrientes de agua y la transformación de las ciudades en vertederos de basura comprometen la seguridad y el bienestar de las mujeres.

La escasez de agua potable y la falta de servicios de atención sanitaria adecuados para las mujeres no solo son problemas de salud pública, sino que también tienen consecuencias negativas para la igualdad de género y la justicia social. Además, comprometen los ecosistemas y la biodiversidad. Por lo tanto, es esencial reconocer y apoyar a los liderazgos femeninos en la defensa del agua y trabajar juntos para lograr una gestión justa y equitativa del agua y del medio ambiente.

La relación entre la mujer y el agua es compleja y diversa. Las mujeres somos víctimas de la opresión patriarcal y la degradación ambiental, pero también somos agentes de cambio promoviendo prácticas sostenibles y agroecológicas que contribuyen a la soberanía alimentaria y a la conservación de la biodiversidad.

Activistas feministas como Maruja Salas (Perú), Ana Margarita González (Cuba), Patricia Cochran (indígena de Alaska) y ecofeministas como la catedrática hindú Vandana Shiva han abordado la importancia del agua en la cultura y han promovido la gestión comunitaria y sostenible del agua, así como la participación activa de las mujeres.

Silvia Federici, activista y académica feminista italiana, ha abordado el tema de la mujer y el agua desde una perspectiva crítica y política. Argumenta que el control sobre el agua y el control sobre el trabajo reproductivo de las mujeres están estrechamente relacionados. Las mujeres han sido excluidas del acceso al agua y expropiadas del acceso a las fuentes de agua comunitarias a los nuevos sistemas de distribución.

Federici también sostiene que la privatización del agua es parte de un proceso más amplio de expropiación de los recursos comunes y de la creación de un proletariado industrial desposeído. Además, las mujeres se han convertido en trabajadoras domésticas y reproductivas que no reciben salario, ni reconocimiento por su trabajo y son responsables de proveer agua y alimentos para sus familias.

En el campo de la literatura escrita por mujeres, la presencia de la mujer y el agua en la literatura latinoamericana es un tema recurrente y diverso. La novela “La mujer habitada” de Gioconda Belli, de Nicaragua, relata la historia de una mujer que se une a la lucha por la libertad de su país y por la defensa de los recursos naturales, entre ellos: el agua. “El río” de Clorinda Matto de Turner, de Perú, cuenta la historia de una mujer indígena que lucha por proteger su tierra y el río que corre por ella ante la amenaza de la explotación minera.

En cuanto a autoras contemporáneas, “Las aventuras de la China Iron” es una novela de la autora argentina Gabriela Cabezón Cámara, que narra como la China Iron abandona su vida de esposa y madre en la pampa para emprender un viaje por el río Paraná. La novela aborda temas como la identidad de género, la diversidad sexual y la resistencia ante la opresión. También están la ecuatoriana Mónica Ojeda, autora de “La desfiguración Silva”, y la colombiana Pilar Quintana, autora de “La perra”, ambas abordan temas relacionados con el agua y su importancia en la vida de las personas y los ecosistemas.

En este sentido, es fundamental seguir impulsando la literatura escrita por mujeres y fomentar la investigación y producción de conocimiento desde una perspectiva de género y ambiental. También es importante promover políticas y prácticas que reconozcan la importancia del agua como recurso vital para la vida y la preservación del medio ambiente. Promoviendo la participación activa de las mujeres en su gestión, asegurando el acceso a los servicios básicos de agua y saneamiento, y promoviendo la agricultura ecológica. y prácticas sostenibles que contribuyan a la soberanía alimentaria de las comunidades. Todo ello desde una perspectiva ecofeminista y de justicia social y ambiental.

Como conclusión, hemos abordado la relación entre las mujeres y el agua desde diferentes perspectivas, destacando su importancia desde una perspectiva feminista y ecológica. Hemos visto cómo la literatura escrita por mujeres y la investigación desde una perspectiva de género y ambiental pueden contribuir a la construcción de una narrativa más inclusiva y justa.

También hemos visto cómo el tema del acceso a agua limpia y servicios básicos de saneamiento afecta de manera desproporcionada a las mujeres, comprometiendo su bienestar y seguridad, así como su capacidad de participar activamente en la sociedad.

Es fundamental continuar impulsando políticas y prácticas que reconozcan la importancia del agua como recurso vital para la vida y el medio ambiente, asegurando el acceso a los servicios básicos de agua y saneamiento, y promoviendo prácticas sostenibles y agroecológicas que contribuyan a la soberanía alimentaria de las comunidades y ciudades.

En definitiva, el agua es fundamental para la vida y su gestión sostenible y justa, es una responsabilidad colectiva que debe contar con la participación activa y equitativa de las mujeres en su gestión y cuidado. La lucha por la igualdad de género y la preservación del medio ambiente son dos caras de la misma moneda, y debemos trabajar juntas para garantizar un futuro más justo y sostenible para todas y todos.

Referencias

• González, AM (1995). La mujer de agua. Madrid: Hiperión.

• Cochran, P. y Kofinas, G. (Eds.). (2016). Reflexiones de mujeres sámi, iñupiaq y cree sobre el agua. Prensa de la Universidad de Alaska.

• Vandana Shiva: Shiva, V. (2014). Democracia de la tierra: justicia, sustentabilidad y paz. Libros del Atlántico Norte.

• Silvia Federici: Federici, S. (2012). Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Traficantes de Sueños.

• Gioconda Belli: Belli, G. (1988). La mujer habitada. Ediciones Siruela.

• Clorinda Matto de Turner: Matto de Turner, C. (1909). El río. Imprenta del Estado.

• Gabriela Cabezón Cámara: Cabezón Cámara, G. (2017). Las aventuras de la China Iron. Editorial Literatura Random House.

• Mónica Ojeda: Ojeda, M. (2019). La desfiguración Silva. Candaya.

• Pilar Quintana: Quintana, P. (2020). La perra. Casa al azar.

Este artículo es parte de la ponencia para CAYMIFI en el contexto una serie de conversatorios sobre MUJER, TIERRA Y AGUA. Otavalo, marzo 2023.

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El discurso del grande

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Gabriela Celorio

Katharina bordeaba su pequeño barrio con su bicicleta, repartía el periódico a todos sus vecinos, sintió como algo golpeó su cabeza, era un tomate, fue a parar al suelo y escucho un grito que venía de una de las casas.Ya te dijimos que dejes de repartir ese panfleto niña.

Es mi trabajo señora, ¿Por qué me agrede?

-Ya verás cuando el grande gane las elecciones, todos ustedes asquerosos morirán, hoy él ganará.

La niña Katharina fue a su casa para que su madre la cure, entró en llanto.

– Te dije que ya no lo hagas Katharina.

– Mamá la situación cada vez es peor, necesito trabajar de alguna manera y ayudar con los gastos.

-Es nuestro trabajo traer el pan a la mesa hija, no quiero que te hagan daño.

Katharina besó a su madre y le prometió que no lo volvería hacer. Salió a jugar con sus amiguitos a la calle como todas las tardes. Muchos hombres con banderas rojas y el signo tan temible pasaban por el barrio gritando y celebrando su triunfo.

De ese suceso había pasado dos meses, cada vez el discurso del grande se apoderaba de cada oriundo de su barrio, ahora ya no eran solo tomates, eran piedras y agua sucia. Hija de esa pestilencia, asquerosa no te juntes con mis hijos le decía su vecina que, por suerte de ella había nacido en ese país, era blanca, era aceptada.

Los padres de Katharina y ella fueron obligados a tener una identificación en su brazo, cerraron su restaurante, ya nadie iba a comer ahí, porque sus compatriotas ya no tenían dinero y los demás ya no querían comer es su negocio desde que el grande había impuesto sus leyes.

El grande hablaba en las tarimas, decía que representaba a los obreros y a los empobrecidos, que todo era culpa de los que llevaban la marca en el brazo, que les habían quitado el trabajo. La mayoría le creía, la mayoría odiaba a gente como los padres de Katharina, la mayoría quería verlos muertos.

Luego de dos años, su barrio estaba tomado por los simpatizantes del grande, eran los chismosos que avisan a la policía donde se escondían los oriundos del país donde nació Jesús. Ese Jesús que decía que debemos amarnos los unos a los otros, pero Katharina ya no creía en Jesús, no podía creer en su existencia con tanto dolor y desesperanza.

Una noche la policía se enteró de los padres de Katharina estaban escondidos en los escombros de su restaurante y se los llevaron, el que algún día fue el profesor favorito de Katharina fue quien avisó a la policía.

En 1941 en la ciudad de Munich- Alemania, Los padres de Katharina desaparecieron y Katharina fue escondida en una casa de un alemán que detestaba las palabras del grande. Ese grande al que le decían el Fiürer.

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