miércoles, febrero 4, 2026
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El Estado versus los ciudadanos

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Alfredo Espinosa articulista La Disputa

Cobarde y violento, así es el Estado cuando a través de su poder coercitivo intenta amedrentar a todo aquel que problematiza la verdad sacralizada por su aparato de propaganda.

El derecho a la ciudad y a la ciudadanía, el derecho a reivindicar las concentraciones pacíficas de calle y junto con ellas a diluir la impavidez de los individuos, el derecho a fiscalizar e incluso a enjuiciar por acción y omisión a las autoridades y a los altos funcionarios construyen una relación directa entre la ciudadanía y la democracia basada en la rendición de cuentas. Sin embargo, para algunos administradores temporales de la cosa pública, el ejercicio pleno de los derechos civiles se ha convertido en una práctica incomoda y hostil, una afrenta a la ovación prefabricada por un círculo vicioso que repite al unísono -para su morbosa autocomplacencia-: ¡Somos transparentes!, ¡somos honestos!, ¡todo fue un éxito!

La premisa de Goebbels y otros amantes del maquiavelismo es clara, “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Pero los ciudadanos, este tipo de ciudadanos que no vive del discurso vacuo de una sociedad civil que es todo y nada a la vez es consciente de que los detentadores de esta premisa -pese a su moralidad y ética profesional devaluadas- son creyentes convencidos de sus propias falacias.

Por consiguiente, al Estado le incomoda el retorno activo de los ciudadanos, más aún si lo interpelan desde del republicanismo cívico. Cuando esto ocurre, y la capacidad argumental y de control del primero es nula frente a la arremetida de los segundos, el único camino por el cual optan estos émulos institucionales de Kim Jong Un, es etiquetar a cualquiera de “falso” y enviarlo al paredón de los epítetos y la denostación.

¿Cómo no caer en desesperación cuando los mandantes, los ciudadanos, son conscientes de que su voluntad para enrumbar el destino político, económico y social de la nación -con aciertos y desaciertos- puede estar en manos equivocadas? Durante décadas, las élites políticas han sacado provecho de ciudadanías pasivas e incompletas, conformistas y porosas, que guardan silencio pese a las nuevas demandas democráticas.

No obstante, hoy en día, pese al malestar emocional de algunos, esa larga tradición de slogans y frases trilladas que apelan a la honestidad es puesta en tela de duda. ¿Por qué? Porque la honestidad, así como la eficiencia de las autoridades de Estado y los servidores públicos, se mide por resultados, es decir por la suma de logros, pero también de excusas y fracasos.

Finalmente, la observación, inspección y auditoría ciudadana; así como de los organismos de control, no pueden estar supeditadas a la propia discrecionalidad del Estado y su inexistente criterio de autodepuración y autorregulación, pues la historia de los acontecimientos ha demostrado que estos esfuerzos caen sobre saco roto ante modelos institucionales limitados y una legislación poco eficiente laureada por la ignorancia de sus administradores.

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La cultura del No Debate

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Alfredo Espinosa articulista La Disputa

Un No Debate, eso fue lo que vieron los ecuatorianos el pasado domingo 1 de octubre, ¿los responsables? El Estado y los candidatos. El primero, por pretender que el Ecuador incursione en una cultura política y comunicacional de debates electorales con modelos acartonados, rígidos y aburridos; sujetos a la interrupción constante del cronómetro y, contradictoriamente, a la formulación de preguntas compuestas, complejas y extensas que requerían mayor tiempo para su desarrollo; pero también a la subjetividad y al protagonismo de la moderadora para calificar o descalificar las respuestas de los debatientes; y, lo que es peor, a la ausencia rotunda del cara a cara dialéctico y escenográfico entre los aspirantes a ocupar el Sillón Presidencial.

Los segundos, Luisa González y Daniel Noboa sumaron a este formato plano una exposición de motivos egoísta, mezquina de argumentos y floja de palabras, que se emparejó con su falta de preparación, y un trino de frases y propuestas vacías, cuya operatividad está sujeta a una posible metida de mano a cerca de USD 2 000 millones de la reserva internacional (recursos económicos de todos los ecuatorianos que garantizan dinero circulante en el país); así como a su capacidad de negociación con una remozada -y a la vez devaluada- elite política de la nueva Asamblea Nacional, para tener mínimos de gobernabilidad.

Sí, el formato del “debate electoral” fracasó; pero es incuestionable que la materia prima, el elemento sustancial y la razón de ser de este espacio pagado por el Estado para contribuir al voto informado de los ciudadanos también fue una gran decepción, porque en este tipo de eventos no solo importa qué dice el candidato, sino y sobre todo como lo dice, y los dos presidenciales (Noboa y González) -pese a sus aparentes matices- se mostraron imprecisos, inseguros y timoratos ante las preguntas formuladas por un grupo de académicos. Ambos proponiendo remedios de curandero y verborreas para los problemas estructurales y, a la vez, implacables que atraviesa la nación. ¿Para qué y por qué quieren llegar a Carondelet estos candidatos? ¿Por pueril capricho carrancudo o dictamen del líder del partido? ¿Qué modelo de país es el que ofrecen a los ciudadanos?

De esta manera, aunque se cumplió un hito más del checklist del Código de la Democracia y del calendario electoral; se desperdiciaron recursos públicos en dos horas de tiempo aire en televisión, que lejos de aclarar dudas pusieron a reflexionar a más de un ciudadano en qué tan eficiente y pertinente es que el Estado controle el monopolio de los debates electorales obligatorios a los que se evalúa únicamente en términos cuantitativos.

 ¿Cuál debe ser el punto de equilibrio entre la cantidad de audiencias que se pueden conectar o que sintonizan estos eventos por distintos medios y plataformas, y la calidad del formato para propiciar la deliberación abierta y el “frente a frente” de los candidatos? Pero también, este No Debate nos debe llamar a reflexionar sobre qué tan profunda es la crisis de liderazgos que atraviesa el Ecuador, a tal punto de que nuevamente resurge la idea de votar/botar por el menos malo o el menos “cojudo”, como dijo el exconcejal de Quito, Antonio Ricaurte.

En un No Debate como este, de moderada lucidez y tibias interpelaciones, ¿Ricaurte hizo el trabajo sucio de Luisa González y del correísmo al atacar a Daniel Noboa amparado en su etiqueta de “analista y consultor político”? ¿A qué responde el que un político de limitados éxitos en la arena electoral y sobre todo moral salga del olvido y de la condena pública para incidir -de alguna manera- en la conversación mediática y sobre todo digital del postdebate?

Lo único cierto es que luego de la pobreza de ese espacio televisivo denominado “debate de segunda vuelta electoral”, los candidatos Noboa y González dirán -al amparo del guion- todo lo que les venga en gana tanto en tarima como en redes sociales, porque el tiempo pasa y la carrera por captar (comprar) el voto de los jóvenes y los indecisos se acorta.

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El poder curativo de la medicina natural

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Andrés Ojeda

En algún momento de mi vida fui diagnosticado por un otorrinolaringólogo con una enfermedad que multitud de personas padecen como es sinusitis, que es una inflamación de los senos nasales causada por el ataque de algún virus, hongo o bacteria. El médico supo explicarme que esa condición compromete el sistema nasal y auditivo, sugiriendo que debía realizarme un procedimiento quirúrgico para eliminar la obstrucción. En aquel momento, tomé la decisión de no realizarme la intervención y optar por alguna alternativa menos invasiva. Lo que no sabía es que existe una solución natural y que con el tiempo iba a descubrirla.

También sufría de rinitis alérgica o fiebre del heno, que son irritaciones de la nariz causadas por diversos alérgenos. Los síntomas generales son estornudos, descarga nasal acuosa, tos, laringitis, ojos llorosos, inflamación o congestión, mucosidad y dolores de cabeza. Esto me afectó por mucho tiempo, no me permitía respirar con normalidad ni dormir satisfactoriamente; considerando la importancia de mantener horas de descanso adecuadas para un buen rendimiento y mantenerse enfocado en las actividades cotidianas.

Para mí era desgastante, porque despertaba más agotado, a pesar de haber descansado relativamente bien la noche anterior. Para palear un poco la constipación, me valía de algunos fármacos como goteros e inhaladores, algunos de ellos costosos y más que todo nocivos, porque contienen cortisona, que a la larga desgasta los conductos nasales, causan efectos secundarios como gastritis y aumentan el problema en lugar de erradicarlo.

Las personas de mi círculo cercano saben con conocimiento de causa, que en ocasiones para mí era frustrante el hecho de conseguir esos medicamentos, porque eventualmente escaseaban en el mercado. Física y mentalmente es extenuante. Sabía que los vaporizadores nasales, antihistamínicos y descongestivos me aliviaban momentáneamente, pero desconocía que con el tiempo agudizaban las molestias. Tenía que hacer algo para evitar a futuro los riesgos de consumir corticoides.

En esa búsqueda por encontrar alivio, descubrí un libro que me cambió la vida: «Asma y Alergias, la Solución Natural» del autor, Andrew Redford. Inmediatamente me conecté con los contenidos. Lo que más llamó mi atención, es que se trataba de terapias seguras, naturales y sin medicamentos. Primero, me permitió profundizar y contar con mayores conocimientos sobre las causas y consecuencias de mis afectaciones. Asimismo, me dejó un gran aprendizaje de vida: para evitar, prevenir y combatir mi sintomatología, la cura definitiva estaba en las plantas medicinales. Hasta ese punto, ya podía asimilar que técnicamente mi situación se trataba de una alergia causada por un sistema inmune seriamente debilitado.

Llegar a comprender lo que me sucedía, me permitió también establecer que hay una relación directa entre el bienestar emocional y las alergias o que la dieta juega un papel importante en el desarrollo de aquellas. Es duro sobrellevar todos esos achaques en un solo paquete, siendo lo más complicado de todo el atascamiento nasal. Qué iba yo a pensar que, los conocimientos compartidos de Redford serían un milagro divino, que me resolvería definitivamente y además un recurso invaluable para toda mi vida.

Quiero detenerme a hablar un poco sobre el sistema inmunitario ya que muchas personas por desconocimiento no le prestamos la atención necesaria. Este sistema es una compleja red de células, tejidos y órganos que defienden al organismo de infecciones y enfermedades. Cuando los gérmenes invaden nuestro organismo, el sistema inmunitario produce anticuerpos que destruyen al antígeno, protegiéndonos de bacterias, virus, sustancias químicas, toxinas o células cancerígenas. Gracias a este sistema nos hacemos más inmunes a ciertas enfermedades. La inmunidad innata nos protege desde el nacimiento, contiene anticuerpos que atacan a los patógenos y está presente en el órgano más grande el cuerpo humano como es la piel. La inmunidad activa, en cambio, reacciona cuando nos vacunamos y dura para toda la vida; mientras que, la inmunidad pasiva es de poca durabilidad y se activa cuando recibimos anticuerpos de forma inducida.

El sistema inmunológico nos hace reaccionar ante alergias, asma, malestares o si se trata de un sistema inmunológico debilitado.  Entre los factores que causan alergias están la caspa, saliva animal, productos de limpieza, temperatura fría, cosméticos, medicamentos, polvo, telas, almohadas, plumas, alimentos, piel de animal, veneno de insecto, moho, hongos, perfume, plantas venenosas, polen, solventes, humo de tabaco, entre otros.

Para muchos de quienes padecen de alergia existe una conexión directa entre bienestar emocional y susceptibilidad a los alérgenos. El estrés lleva al sistema inmunológico al límite, lo que lo conlleva a reaccionar exageradamente ante un alérgeno. El estrés es un círculo vicioso, una vez que comienzan los síntomas, la ansiedad sensibiliza aún más al sistema inmunitario agravando el problema. Entre las alternativas de medicina natural que favorecen el aspecto emocional, está la meditación y la psicoterapia, que ayudan a relajarse y al equilibrio emocional, y a su vez, reducir la alergia y el asma.

La armonía entre cuerpo, mente y espíritu también ayuda. La definición de «poder supremo» es personal, aunque esa relación conexa se traduzca en sentimientos de equilibrio y serenidad, capaces de añadir equilibrio a la vida. Ese ser supremo puede ser Dios, Buda, un guía espiritual, su yo interior o el Universo. Algunas personas creen que estar alejado del poder supremo puede exponerle a la enfermedad, mientras que la buena salud está vinculada a esa conexión.

Hacer mindfulness, que significa vivir en plena consciencia, también me ha ayudado mucho a focalizar mi atención en el momento presente, como método para conseguir la atención plena, centrarse en lo que está sucediendo “aquí y ahora”, teniendo aceptación, sin intentar cambiar, ni juzgar nada. Es concentrarse en lo que sucede en uno mismo, en nuestro alrededor y renunciando al ruido y las distracciones.

Entre los diferentes métodos naturales para tratar alergias están la homeopatía, acupuntura, aromaterapia y la naturopatía. El mensaje de este artículo es transmitir lo mismo que Redford hizo conmigo: enseñarme las bondades de las hierbas curativas. Muchas de las especies que menciona el libro son raras o no están disponibles, y otras son fáciles de conseguir. Me refiero al consumo de tés herbales o infusiones que benefician la salud como son: el jengibre, la cúrcuma, romero, cola de caballo, tomillo, pimienta de cayena, ortiga, menta, anís, clavo de olor, canela, etc.

De todas las hierbas que he consumido y que me ha traído mayores beneficios ha sido es el diente de león o taraxaco. Para mí se lleva el sello de oro. Sus propiedades son tan poderosas que es similar a beber 60 naranjas por litro de té, siendo que fortalece al máximo el sistema inmunitario y previene casi cualquier tipo de cáncer. Quiero compartir una anécdota personal al respecto. Hace algunos años, un amigo muy cercano padeció cáncer de tiroides con riesgo de metástasis, es decir era una enfermedad grave que le pudo haber costado la vida.

En medio del momento doloroso y preocupante, lleno de chequeos médicos y quimioterapias, decidí sugerirle que incorporase a su dieta regular el té de diente de león, y de hecho así lo hizo con dedicación y constancia. Al paso de un tiempo, los mismos oncólogos se sorprendieron de las mejoras importantes en su salud y le recomendaron continuar tomándolo.  

El éxito de las infusiones está en colocar una buena cantidad de la hierba seca o fresca, dejándola reposar en agua caliente por diez minutos y beberla caliente o tibia. Mientras más perseverancia haya, en poco tiempo se notan resultados. Otros productos naturales igual de benéficos son el vinagre de manzana que se bebe con agua, o tomando medio vaso de agua con jugo de limón combinado con bicarbonato para alcalinizar el organismo.  

Mi inclinación hacia la naturopatía nace de aprovechar al máximo las propiedades de la herbolaria o de las hierbas que nos brinda la Naturaleza. Para mí, es un tema emocionante y apasionante, porque adquirí conciencia que en la Ella está Dios y que ahí están las recetas ancestrales para la cura de muchas afecciones. La creación está tan diseñada de manera tan perfecta que es poseedora del mejor laboratorio natural que se pueda encontrar.

En efecto, Redford tenía la razón al sostener que en la medicina botánica está la solución, pues no solo que encontré la sanación a muchas de mis enfermedades, sino que además me ha permitido compartir esos conocimientos en familiares y amigos; lo cual derivó en una enorme sensación de bienestar, incremento de la salud y vitalidad, aumento del desarrollo emocional y mejoramiento de la calidad de vida.

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La Familia Noboa: entre el poder económico y político- descubriendo sus formas simbólicas y sus fuentes del poder

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Imagen destacada Carlos Pastor Pazmiño artículo
Carlos Pastor Pazmiño articulista La Disputa

Carlos Pástor Pazmino[1]

Los albores de la fortuna de la familia Noboa

Había una vez, un joven llamado Luis Noboa Naranjo, sus primeras acciones se remontan a un periodo de transición y rearticulación de elites económicas y políticas en Ecuador. Cacaoteros, banqueros, exportadores, azucareros, arroceros, comerciantes e industriales y reagrupan debido a la debacle en la exportación de la pepa de oro[2] en los mercados internacionales, la caída de los precios y el efecto de las plagas que afectaron a las plantaciones movió el piso a un proceso de acumulación ya establecido.

Durante el auge cacaotero, los terratenientes tenían el monopolio de la tierra, acumulaban cuantiosos ingresos, su renta  variaba “entre el 41% y 64% del valor de la producción total”, esta renta no ingresaba al mercado nacional, no era invertida en mejoras tecnológicas en las propiedades y no ingresaba como divisas al país, ya que “las familias de los grandes cacaoteros vivían en París, con ingresos que se les giraba regularmente y que, por lo tanto, no constituían un ingreso en el mercado local” (Guerrero 1994).

En este escenario complejo, Luis Adolfo Noboa Naranjo hace su aparición. Nace en 1916 en Ambato, pero su acumulación de capital originaria la realizó en Guayaquil. Se asienta en la Costa ecuatoriana a los 8 años, sobre todo por percepción y visión de futuro próspero de su madre, Zoila Naranjo Villota, “en Guayaquil encontraré mejores posibilidades que en la Sierra” (Noboa Pontón 2005).

La Perla del Pacífico durante los años veinte era considerada como la cuna de la burguesía nacional (ver tabla 1) debido a que albergaba a banqueros, exportadores de cacao, comerciantes e industriales. Estas actividades económicas logran que “para la primera década del 1900 se acumule un capital en Guayaquil que sobrepasaba los 42 millones de sucres (20 millones de dólares)” (Guerrero 1994).

Tabla No. 1 Principales familias élites de Guayaquil en el periodo de transición descrito

FamiliaEmpresas controladas
AspiazuBanco del Ecuador Compañía Guayaquil de seguros Incendios Compañía de préstamos y construcciones, Empresa de carros urbanos, Compañía nacional de teléfonos, Empresa de luz y fuerza,Fábrica Nacional de fósforos
IllingworthBanco agrícola y comercial, Banco territorial,Compañía comercial nacional,Caja de ahorros Guayaquil, Empresa de luz y fuerza
IcazaBanco del Ecuador, Banco de crédito hipotecario, Compañía nacional comercial, Compañía de préstamos y construcciones
SeminarioBanco agrícola y comercial, Compañía de préstamos y construcciones, Compañía nacional de teléfonos, Compañía de alumbrado
MüllerBanco agrícola y comercial, Banco de crédito hipotecario, Empresa de carros urbanos,Compañía de alumbrado
MarcosBanco de crédito hipotecario, Compañía nacional comercial, Compañía de alumbrado
OrrantiaBanco del Ecuador, Banco Agrícola y comercial
MorlaBanco agrícola y comercial, Empresa de carros urbanos
Puig MirBanco territorial, Caja de ahorros de Guayaquil
EstradaCompañía nacional comercial, Fábrica nacional del fósforo
Fuente: Guerrero, Andrés, Los Oligarcas del Cacao, 1994.
Elaboración: Propia

Los vínculos cercanos

La familia paterna de Noboa Naranjo era de Guayaquil, Carlos Luis Noboa Benítez (abuelo), Carlos Manuel Noboa Ledesma (tío) y Rosa Salinas (abuela). A temprana edad se vinculó directa o indirectamente a las élites políticas y económicas de ese entonces. Cada domingo asistía al coliseo de Rodolfo Baquerizo Moreno (hermano del expresidente Alfredo Baquerizo Moreno y del Banquero Enrique Baquerizo Moreno) con su amigo Ricardo Chacon para trabajar, “Adolfito subía al ring, daba las vueltas mostrando los carteles con los números de los rounds… el sueldo era de 2 sucres por domingo” (Noboa Pontón 2005).

Entre 1916 y 1920 Alfredo Baquerizo Moreno fue presidente del Ecuador, además ministro de Relaciones Exteriores, embajador en Cuba, Colombia, Perú, presidente del Senado, presidente del Congreso, entre otros cargos públicos. Los hermanos Rodolfo, Alfredo y Enrique Baquerizo Moreno pertenecían a la oligarquía de Guayaquil. Luis Vernaza Lazarte era otro de sus clientes, quien fue empresario y banquero, ejerció la presidencia del Concejo de Guayaquil, integró la Junta de Beneficencia de Guayaquil, la Sociedad de Artesanos Amantes del Progreso y otras instituciones. 

Joaquín Orrantia Gonzales “amistad de adolescencia y que perduraría toda la vida” (Noboa Pontón 2005) con Noboa Naranjo, trabajaba para Luis Vernaza Lazarte. Él era familiar del empresario conservador Aníbal González[3], quien encabezó la creación del Banco del Ecuador en 1867, Banco que contaba con todo el apoyo estatal, el gobierno “se comprometió, por 20 años a no emitir papel moneda y a aceptar billetes del Banco del Ecuador como moneda corriente, privilegio exclusivo de esta institución” (Velasco 1981). Además de ser miembro de familia Orrantia, accionistas del Banco del Ecuador y el importantísimo Banco Comercial y Agrícola de Guayaquil[4], este banco “jugó un papel protagónico en la vida nacional desde su fundación en 1895 hasta 1925 (Miño Grijalva 2008).

El Banco del Ecuador fue de gran importancia en el gobierno del presidente García Moreno, durante su periodo “Dispuso que en las oficinas públicas únicamente se admitan billetes del Banco de Ecuador” (Miño Grijalva 2008). Algunos de los accionistas del Banco del Ecuador fueron: Manuel Antonio Luzarraga, Nicolás Morla, Francisco de Santistevan, Francisco Vivero, Gabriel Luque. García Moreno, José María Caamaño, Miguel Suarez Seminario, Millán Ballén, Clemente Ballén. A través de la administración de Eduardo Arosemena el Banco del Ecuador logra consolidar una política monetaria. Liderazgo que años después entregaría a dos presidentes de la República: Carlos Julio Arosemena Tola en 1948 (hijo) y Carlos Julio Arosemena Monroy en 1962 (nieto). 

Otra persona cercana fue Modesto Rivadeneira Sáenz, empresario que también cobijó en su negocio a Luis Noboa Naranjo, juntos ganaban 100 sucres mensuales en sus comienzos. Noboa Naranjo afirmaba que “su éxito se lo debía a Modesto Rivadeneira Sáenz” (Noboa Pontón 2005). En 1928 se vincula con Juan Xavier Marcos Aguirre, hijo de Juan Francisco Marcos Aguirre –propietariodel Banco Sociedad General de Crédito-, este Banco operaba bajo la firma de “Juan Marco y Co.” que contaba con un capital de un millón de sucres y cien mil para fondo de reserva.

La familia Marcos pertenecía a las elites guayaquileñas y su actividad económica era diversificada. Eran importantes accionistas del Banco de Crédito Hipotecario, la Compañía Nacional Comercial, la Compañía de Alumbrado, el Ingenio Azucarero San Carlos[5], entre otros. En este periodo encontramos distintos tipos de banqueros: banqueros-industriales, banqueros-exportadores, banqueros-comerciantes y banqueros-aseguradores. Esta diversidad de capital acumulado en pocas familias hizo que el poder de los bancos sea exponencial[6].

Los Bancos “emitían billetes a nombre del gobierno, manejaban las cuentas del Estado, actuaban como agentes de retención de los impuestos más importantes que eran los de la aduana, disponían de cédulas, bonos y giros, eran el canal fundamental de vinculación comercial con el sistema financiero internacional, fueron los principales acreedores del fisco… Los bancos prestaban al gobierno en billetes y recaudaban en oro, lo cual da una medida de su poder económico y político, sus utilidades ascendían a un promedio de entre el 12% y el 16%” (Miño Grijalva 2008).

Cuando el Ecuador estaba bajo el dominio de la llamada “bancocracia”, Luis Noboa Naranjo ingresa de la mano de Juan Xavier Marcos Aguirre como funcionario del Banco Sociedad General de Crédito, “al mes mi papá conocía todo lo que hacía cada empleado en el Banco, por lo que, si alguno faltaba, él podía reemplazarlo sin problema” (Noboa Pontón 2005). La experiencia en el mundo financiero la aprende con rapidez debido a su socio “Juan Xavier Marcos[7], quien le tomó aprecio y a veces le hacía sentar a su lado, así pudo observar cómo se realizaban las transacciones económicas…aprendió rápidamente a ser como ellos…convirtiéndose a partir de ese momento en una sociedad comercial y una amistad entrañable” (Noboa Pontón 2005).

También se relacionó con Enrique Ponce Luque, que fue “colaborador de siempre” y cuñado de Noboa Naranjo, casado con su hermana Amanda Noboa Naranjo en 1941. Hijo del diputado Alejandro Ponce Elizalde[8] administró varias empresas de su cuñado durante la dictadura militar de los 70s, estuvo preso con León Febres-Cordero[9] por 93 días debido a un juicio instaurado por el jefe militar en la dictadura de Rodríguez Lara. Ponce Luque fue nombrado presidente vitalicio del diario El Clarín de Babahoyo, cuidad donde nació. Empresario (45 años gerente general de bananera Noboa), político (entre 1958 en el gobierno de Camilo Ponce Enríquez y en 1998 con Fabián Alarcón fue diputado por Los Ríos y ministro de Defensa) y dirigente deportivo (presidente del Club Sport Emelec). 

La relación entre elites económicas y elites políticas no es un tema de análisis nuevo, de hecho, son estas mismas relaciones las que justamente logran consolidar, expandir, y diversificar los procesos de acumulación. En el caso de los Noboa se da por la vía de exportación de banano, hasta lograr una diversificación tan amplia que les ha permitido mantener su legado y su posición económica, permitiendo ahora a su descendencia disputar la presidencia del Ecuador. Luis Noboa Naranjo (ver figura 1) surgió como consecuencia de las interacciones en el ámbito capitalista global, donde la interconexión entre la producción de banano y el mercado internacional lo llevó a establecer “la entidad agroindustrial y exportadora más influyente de Ecuador”.

Árbol genealógico de Luis Noboa Naranjo

La descendencia

En 1994 fallece Luis Noboa Naranjo, padre de Álvaro e Isabel Noboa, abuelo de Daniel Noboa. Ellos continuando con su legado, no han separado los caminos del manejo empresarial con el accionar político. Veamos algunos ejemplos:

“Alvarito” como lo llaman sus seguidores, es según la revista Forbes el hombre más adinerado del Ecuador, una élite económica que buscó ser una élite política por 6 veces, más de dos décadas ha sido una figura activa en diversos ámbitos, desde los ocurridos memes, hasta sus contradicciones con los políticos de turno.

Isabel es una figura que ha construido una imagen más diplomática, muy cercada a varios sectores, conferencista destacada y autora de libros como: “Perfil de un triunfador”, donde muestra sus vínculos con intelectuales como: Rodolfo Pérez Pimentel, Ángel Felicísimo Rojas, Paul Velasco Ruíz, Xavier Benedetti Roldós, quienes aportaron, comentaron y sugirieron a la hora de escribir el libro dedicado a la vida de su padre.

En 1995, Isabel Noboa Pontón recibió su herencia, en 1996 su entonces esposo, Isidro Romero Carbo fue elegido diputado de la provincia del Guayas por el Partido Social Cristiano. En 1997 conformó el Consorcio Nobis. Inicia este espacio empresarial con la Compañía Azucarera Valdez y el centro comercial Mall del Sol. Pocos años después logró una gran diversificación con presencia en: electricidad, agroindustria, negocios inmobiliarios, comercio, turismo. etc.

El consorcio es un espacio familiar que incorpora en la Junta Directiva a tres de sus hijos, Melisa Romero, Isidro Romero e Isabel María Romero. Esta última, esposa del exministro (período de Lenin Moreno) de Producción, Comercio Exterior Inversiones y Pesca, Pablo Campana. Isabel María Romero, también es madre del futbolista de la selección nacional Leonardo Campana, que inició su carrera deportiva en el año 2016 en las divisiones menores del Barcelona Sporting Club, equipo en el que Isidro Romero Carbo (abuelo) fue presidente del club por varios periodos 1982-1986, 1990-1997 y 2005-2006, además de candidato presidencial en las elecciones anteriores.

En 2017, a partir del Tratado Bilateral de Inversión[10] entre España y Ecuador este consorcio logró sumarse a las Alianzas Público-Privadas en la concesión del Puerto Posorja por 50 años, para construir y operar el primer puerto de aguas profundas en Ecuador. Lo hace en conjunto con la Sociedad Albacora S.A que es parte del grupo SALICA y con DP World, por una inversión privada de US 1200 millones. 

En junio de 2020, en plena pandemia el Consorcio Nobis, anunció que pasará de ser un consorcio a un holding gestor de inversiones, lo que le posibilitó atraer, invertir, administrar y gestionar recursos, nacionales y/o extranjeros. En este mismo mes, exactamente el 11 de junio de 2020, el entonces presidente Lenin Moreno emitió el Decreto Ejecutivo 1071, designando a Roberto Dunn Suárez (exdirector ejecutivo del Consorcio Nobis), como delegado permanente del presidente ante el Directorio de la Corporación Financiera Nacional (CFN).

La relación de Isabel con las élites políticas no mira ideologías sino hechos, recordemos que el mismo exmandatario Rafael Correa llegó a elogiar a Isabel Noboa públicamente, él decía: “es una gran empresaria, yo la quiero mucho, porque ha confiado en su país, ¡qué cantidad de inversiones ha hecho durante nuestro gobierno!”(La República EC, 2016).

Daniel Noboa, nieto de Luis Noboa Naranjo, hijo de Álvaro Noboa, y sobrino de Isabel, ex asambleísta, actual candidato presidencial.

Breves reflexiones  

Los altos niveles de desigualdad en que vivimos han generado una crítica abierta a las elites (económicas, políticas, intelectuales, eclesiásticas y militares) a nivel global, sobre todo por su gran influencia en asuntos públicos. Las políticas económicas y fiscales han sido las más criticadas por la sociedad en su conjunto, ya que se considera que están hechas para beneficiar y proteger a minorías ricas (Stiglitz 2012, Piketty 2014, Oxfam 2016).

En la última década se han incrementado los estudios relacionados con el poder de las élites, los grupos económicos, la captura del Estado y la desigualdad en América Latina (Cárdenas 2015, Durand 2016, Castellani 2018, Bull y Aguilar-Støen 2019, Sánchez-Ancochea 2020). Si bien las discusiones son diversas y tienen distintos enfoques teórico-empíricos, el panorama es parecido, todos los estudios analizan las lógicas de la acumulación, el ejercicio del poder de unos pocos en desmedro de muchos.

Estas tesis, no son novedosas. Ya décadas atrás Mills sostenía que “ningún tipo de hombre habría acumulado las grandes fortunas sino se hubieran dado determinadas condiciones de naturaleza económica, material y política” (Wright Mills 2013, 126) y que aquellos que “han ascendido a muy ricos han sido políticos, economistas e individuos de camarillas importantes; situados en posiciones que les permitieron emplear para fines personales la acumulación de ventajas” (Wright Mills 2013,141). Por lo tanto, una élite económica se convierte en tal, porque logran beneficios debido a sus vínculos con otras élites como las políticas. En el gráfico No. 2 podremos ver los elementos que dan origen a las grandes fortunas.

Gráfico No. 2

Origen a las grandes fortunas

Fuente: Mills, Charles Wright: La élite del poder, 2da ed. FCE. México, 2013.
Elaboración: Propia

No podemos generalizar a las élites económicas, debido a que sus intereses y estrategias de legitimación-acumulación difieren. Pero si podemos mirar como la acumulación de riqueza no solo tiende a perpetuarse de generación, en generación; sino también tiende a monopolizar las oportunidades de aquellos que no nacen en su seno (ver gráfico 3). Cabe recalcar que algunas elites económicas acumulan capital mediante la renta financiera, otras lo hacen a través de la agroexportación, otras de la importación y comercialización de bienes de consumo, otras de la especulación en el mercado bursátil, otras de la productividad de sus empresas, etc. Existen así mismos sectores que son altamente diversificados y tienen actividades económicas en todas las ramas productivas dentro y fuera de un país, generalmente articuladas en sociedades anónimas[11].

Gráfico 3

Ventajas y generaciones

Fuente: Mills, Charles Wright: La élite del poder, 2da ed. FCE. México, 2013.
Elaboración: Propia

Las elecciones

Un proceso electoral es principalmente una circulación de las élites, donde una fracción de la clase dominante busca llegar a las mayorías populares, usualmente descontentas con el statu quo y modificar la fórmula política. El campo político está liderado por la élite política. Los requisitos para ser parte de este grupo según Mosca son: educación, intelecto, moralidad, pero, además, “la elite política necesita una fuerte disposición psicológica hacia el uso de la fuerza, en caso de sublevación popular que pueda poner en riesgo los privilegios de la élite” (Meisel 1975).

Cousin, Khan y Mears (2018, 229-230) afirman que: “Las dos preguntas centrales que debemos hacernos sobre las élites siempre orbitan alrededor del tema del poder. La primera pregunta sobre el poder es la de su carácter: ¿cuáles son los contextos personales, relacionales, organizacionales, institucionales y culturales que permiten que algunos individuos y grupos dominen a otros? Y la segunda cuestión del poder es la de su alcance y grado: ¿cuál es el alcance de esta dominación? ¿qué tan unificada está y cuán fuerte es?

Respondernos estas preguntas en la coyuntura puede dar señales del carácter, alcance y grado de las relaciones de poder al momento de considerar a individuos o grupos poderosos frente a individuos o grupos sin poder o subalternos. Al mismo tiempo es vital reconocer las dinámicas internas de los grupos más poderosos, evidenciar las posibles acciones que desempeñarían en cargos políticos, además de evidenciar las características presentes en el seno de las élites.

¿Podemos afirmar que las elites están unificadas en un mismo bloque de acción conjunta o no? Sobre este tema encontramos dos puntos de vista; Wright Mills sostenía que más allá de la diversificación funcional entre las elites económicas, políticas, militares, intelectuales y eclesiásticas, existe unidad y cohesión. El conjunto de mando de la elite se unifica siempre que ven en riesgo sus privilegios y lo hacen para mantener sus intereses, inmunidades y privilegios.

Sin embargo, los análisis empíricos demuestran que las elites no son las mismas, no todas están cohesionadas y dispuestas a obedecer un liderazgo único, sus intereses no siempre coinciden, “la diferencia entre diversos grupos de elites dirigentes conduce a una pluralidad de actores e intereses que no siempre son congruentes, y a menudo pueden tener conflictos entre ellos. (Nercesian, Serna, Robles 2020). Por eso, una élite política que busca llegar al gobierno suele ser respaldada por una fracción de la élite económica.

A pesar de estas dinámicas, las elites son actores trascendentales en el quehacer económico y político de un país, lo que genera que sea vital estudiar a las diversas elites y las relaciones inter-elites para comprender sus articulaciones, diferencias, jerarquías y contradicciones. En cada región, país o territorio, las elites tienen sus propias dinámicas, en algunos casos puede existir una elite unificada y en otros puede que haya disputas internas por el poder. Actualmente continúan siendo débiles e insuficientes los intentos políticos e institucionales para regular la riqueza, establecer mecanismos fiscales efectivos que generen mayor justicia y bienestar social, y enfrentar colectiva y solidariamente los retos y consecuencias de la acumulación y la desigualdad.

Es necesario considerar que el poder, como la energía, pasa continuamente de una forma a otra, siendo la tarea de la ciencia social, investigar las leyes de esas transformaciones” (B. Russell 1938, 12-13-14 en Bourdieu 2009,195-196). En suma, de lo que se trata entonces, es de descubrir las formas simbólicas y las fuentes del poder, para no reproducir esquemas binarios y mecánicos, de dividir la sociedad entre los que dominan y los que resisten, pues esto ignora que hay múltiples sistemas de jerarquía. El concepto de subalternidad es relacional y relativo, porque hay tiempos y lugares en los que aparecen como sujetos subalternos que, en otros tiempos y lugares, desempeñan papeles dominantes. Más aún, en cualquier tiempo y lugar, un actor puede ser subalterno en relación con otro, y al mismo tiempo dominante con respecto a un tercero. (Mancero Acosta 2012, pág. 54)

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Referencias bibliográficas

Bourdieu, Pierre. 2009. El sentido práctico. México: Siglo XXI.

Bull, Benedicte, y Mariel Aguilar-Støen. 2019. “Peace-building and business elites in Guatemala and El Salvador: explaining the discursive ‘institutional turn’”. Conflict, Security & Development 19 (1): 121–41. https://doi.org/10.1080/14678802.2019.1561635.

Cárdenas, Julián. 2015. “Are Latin America’s Corporate Elites Transnationally Interconnected? A Network Analysis of Interlocking Directorates”. Global Networks 15 (4): 424–45. https://doi.org/10.1111/glob.12070.

Castellani, Ana. 2018. “Lobbies y puertas giratoria”. Nueva Sociedad 276: 48–61.

Cousin, Bruno, Shamus Khan, y Ashley Mears. 2018. “Theoretical and methodological pathways for research on elites”. Socio-Economic Review 16 (2): 225–49. https://doi.org/10.1093/ser/mwy019.

Durand, Francisco. 2016. Cuando el poder extractivo captura el Estado. lobbies, puertas giratorias y paquetazo ambiental en Perú. Lima: Oxfam.

Guerrero, Andrés. Los Oligarcas del Cacao. Quito: El Conejo, 1994.

Mancero Acosta, Mónica. 2012. Nobles y cholos: raza, gérero y clase en Cuenca 1995-2005. Atrio. Quito: FLACSO Ecuador. https://biblio.flacsoandes.edu.ec/libros/130597-opac.

Meisel, James H. 1975. El mito de la clase gobernante. Primera. Buenos Aires: AMORRORTU.

Miño Grijalva, Wilson. Breve história bancaria del Ecuador. Quito: Corporación Editora Nacional, 2008.

Nercesián, Inés, Miguel Serna, y Francisco Robles-Rivera. 2020. “Clase 2. Las élites y la dominación e influencia política”. Élites, influencia política y dominación social en América. CLACSO.

Noboa Pontón , Isabel . Perfil de un triunfador. Guayaquil: Fundación Nobis, 2005.

Oxfam. 2016. “Desigualdad extrema y secuestro de la democracia”. Institucional. Lima: Oxfam Internacional. https://www-cdn.oxfam.org/s3fs-public/file_attachments/reporte_iguales-oxfambr.pdf.

Piketty, Thomas. 2014. El capital en el siglo XXI. Santigo, Chile: Fondo de Cultura Económica.

Sanchéz-Ancochea, Diego. 2020. “La economía política de la desigualdad en el nivel más alto de Chile contemporáneo”. En Concentración Económica y Poder Político en América Latina, 326–61. Buenos Aires: CLACSO. http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20200319051943/Concentracion-economica.pdf.

Stiglitz, Joseph. 2012. El precio de la desigualdad. Quinta. Madrid: Taurus.

Velasco, Fernando. Ecuador, subdesarrollo y dependencia. Quito: El Conejo, 1981.

Wright Mills, Charles. 2013. La élite del poder. Segunda. México: Fondo de Cultura Económica.

 


[1] Investigador académico y militante de las reivindicaciones por la soberanía alimentaria, la agroecología y la Economía Social, Popular y Solidaria. Politólogo por la Universidad Central del Ecuador, Especialista Superior en Cambio Climático, Magister en Relaciones Internacionales, Doctorando (PhD) en Estudios Latinoamericanos. Se ha desempeñado como docente-coordinador en CLACSO. Coordinó el Taller de Estudios Rurales de la Universidad Andina Simón Bolívar sede Ecuador. Es miembro de la Asociación Latinoamericana de Sociología Rural. Ha publicado varios libros y artículos sobre estos temas. Actualmente es rector del Instituto Superior Tecnológico de la Economía Social, Popular y Solidaria.

[2] El cacao fue el principal producto de exportación y acumulación del Ecuador de finales del siglo XIX e inicios del XX.

[3] Suegro de Matilde Flores, nieta de Juan José Flores, primer presidente del Ecuador.

[4] La época de oro de este Banco fue cuando estaba a la cabeza Francisco Urvina Jado, hijo del presidente Jose María Urvina 1852-1856, historiadores como Enrique Ayala lo llamaban el ‘Maldito de la Época’, lo apodaron así ya que imprimía billetes, financiaba gobiernos, en suma, instrumentalizó el banco a tal punto que “organizó una alianza política y financiera con el ala placista del partido liberal que lo convertirían en el “amo y señor” del país” (Miño Grijalva 2008). En 1925 fue destituido, encarcelado y desterrado a Chile.

[5] En 1915 por un préstamo del Banco Comercial y Agrícola en ingenio empezó la ampliación industrial con la compra de nueva maquinaria, en 1927 este Banco tomó a cargo la administración del Ingenio San Carlos. En 1937 este banco cerró sus puertas. En la gerencia estaba Juan Marcos Aguirre quién compró la mayoría de las acciones del Ingenio San Carlos, que pertenecían al Banco Comercial y Agrícola en liquidación. En 1938, se conformó, en la ciudad de Guayaquil, la Sociedad Agrícola e Industrial S.A, cuyo principal objetivo fue administrar los negocios y actividades del Ingenio, su primer gerente fue Juan de Dios Martínez Mera, ex ministro de hacienda de Isidro Ayora (1929-1931), expresidente de la República (1931-1933). En 1945 asumió la gerencia Agustín Febres Cordero, hermano del expresidente León Febres Cordero (1984-1988).

[6] Podemos ver ahora mismo como el presidente saliente viene del capital financiero.

[7] Luis Noboa Naranjo fue socio y trabajo con Juan X. Marcos hasta el final de sus días.

[8] Autor del primer estatuto del equipo de futbol guayaquileño Emelec en 1928, amigo cercano del empresario norteamericano George Capwell fundador de Emelec. Enrique Ponce Luque fue presidente del equipo por varios periodos mientras su sobrino Luis Noboa Icaza era el presidente del equipo de futbol guayaquileño Barcelona, años después este equipo pasaría a ser de Isidro Romero.

[9] En 1973, León Febres Cordero es detenido por orden del ministro juez de Sustanciación del Primer Tribunal Especial del Guayas, el coronel Iván Puyol, en el juicio contra la empresa Industrial Molinera de propiedad de Luis Noboa Naranjo, por supuesta defraudación al Fisco. Febres-Cordero era Gerente de la empresa y fue detenido y trasladado a la Penitenciaria del Litoral junto a Enrique Ponce Luque, acusado por el mismo caso. Posteriormente el Primer Tribunal Especial del Guayas, dicta sentencia en el caso de Industrial Molinera y deja exonerados de culpa a los acusados Luis Noboa Naranjo, León Febres Cordero y Enrique Ponce Luque. La empresa Industrial Molinera fue condenada a pagar una multa de tres millones 925 mil sucres en base a una presunta defraudación al fisco por eludir el pago de 20 centavos de sucre por kilo de trigo importado mediante cohecho.

[10] Para una lectura más completa sobre los TBIs leer: Devastadora Inversión. Carlos Pástor Pazmiño, Anthony Pozo Barrera, John Cajas Guijarro (https://abyayala.org.ec/producto/devastadora-inversion/).

[11] La sociedad anónima es la fuente de riqueza y la base del poder y de los privilegios incesantes de la misma. Todos los individuos de gran riqueza están identificados actualmente con grandes sociedades anónimas en que tienen situadas sus fortunas (Wright Mills 2013, 145)

Sociedad civil, todo y nada a la vez

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Alfredo Espinosa articulista La Disputa

Ciudadanos en el día, operadores con ansias de reconocimiento de los partidos políticos por la noche; así es buena parte de la sociedad civil ecuatoriana, convertida hoy en recicladora de opinadores como patente de corso para decir cualquier cosa. Algunos de sus integrantes, los más osados, se venden como todólogos que tienen bajo la manga la solución a los problemas éticos que ellos mismos crearon en su paso por el Estado, aunque los escondan como basura bajo la alfombra.

Personajes de coctel y falsos puristas que quieren estar por encima del bien y del mal; ex altos funcionarios que -por intermedio de la acción colectiva y la opinión pública- buscan retornar al poder sin asumir su responsabilidad en el cúmulo de descalabros institucionales que hoy atraviesa el Ecuador; y, pese a ello, todavía nos preguntamos, ¿a quién o a quiénes representan?, ¿quién los facultó para hablar en nombre de la ciudadanía?, ¿cómo llegaron estos personajes a la escena pública y mediática?, ¿qué tan independientes de la intervención estatal son sus recursos morales y su “potencial transformador”?, ¿qué tan identificados se sienten los ciudadanos con ese modelo de sociedad civil?

No solo parece sencillo, sino también un buen negocio, apalancarse en la composición ambigua de la sociedad civil ecuatoriana para hablar en nombre de todos y, a la vez, no representar a nadie; pues con ello, algunos políticos disfrazados de activistas han garantizado su supervivencia económica, mediática y política, al saciar su apetito de notoriedad y prestigio para acceder al esquivo mundo de las élites. Así pocos -contados con los dedos de la mano- con suma audacia han lucrado a costa de la apatía ciudadana bajo el mismo modus operandi utilizado por los dueños de los partidos políticos, quienes han sacado ventaja electoral y política a la ingobernabilidad del país. En resumen, nos han expropiado la palabra.

Los resultados de ambos están a la vista, tanto la sociedad civil como la sociedad política, han sido víctimas de sus propias crisis de credibilidad y representación; ambas tienen a su haber un desproporcionado número de organizaciones con nombres rimbombantes -unos más democráticos y disruptivos que otros- que no dan cuenta de su situación real de cáscaras vacías; pero también son víctimas de caudillos que se resisten a dar paso a una nueva generación de hombres y mujeres más dinámicos.

¿Cuántos conocen y se han empoderado de los mecanismos de participación ciudadana como la silla vacía, los cabildos populares o las asambleas ciudadanas? ¿Cuántos colectivos han elaborado propuestas de iniciativa popular normativa para presentar proyectos de ley a la Asamblea Nacional? ¿Desde qué espacio se forjan los ecuatorianos como sociedad? ¿Desde dónde hacen política? ¿Cuál es ese ámbito de confluencia de voluntades ciudadanas? Todo da cuenta de que el remordimiento y la frustración colectiva son el eje catalizador de una participación ciudadana de estirpe quejumbrosa.

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La decisión

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Gabriela Celorio

Mario sentado en su escritorio, sus ojeras pronunciadas son el resultado de una semana bastante ajetreada, su esposa entra con una taza de café y un sánduche al estudio, es media noche.

– Mario por favor deja de pensarlo, tú deberías ser el candidato, yo estoy bastante organizada con nuestros temas personales, acepta. Le dice Sonia su esposa.

-No lo creo, me falta tanto por aprender, los niños son pequeños…

Ella lo mira con dulzura sin decirle nada más, se retira, cierra la puerta y luego le grita que lo espera en la recámara.

Los cabellos revueltos y rizados enfatizan su estrés, y su desesperación. Continúa con los cálculos de las elecciones, sabe que él ganaría si es candidato, pero no quiere. La decisión la tomó hace dos meses cuando su esposa se enfermó y cuidar a sus hijos le dejaba poco tiempo para su trabajo. Amaneció y por fin logró la fórmula perfecta para que su compañero de partido sea el candidato, con una mueca casi de dolor fue a desayunar y su esposa lo esperaba.

-¿Tomaste una decisión?

-Lo hice

-Voy contigo a la sede.

-Por favor no vayas, si estás viéndome, no podré negarme.

-Eres ingenuo, debes aceptar, si no lo haces, todo será en vano.

-Es demasiada responsabilidad, no creo que pueda aceptar. Vamos se nos hace tarde…

De modo solemne se paró en medio de la sala para dar su decisión al pleno. Casi unos mil participantes aplaudían, mientras Mario tomaba el micrófono y lo probaba para que lo escucharan con atención. Él los miraba, casi conocía a todos los asistentes, pasaba la mirada por cada una de las personas, llegó a la cara de su esposa donde ella le decía que acepte, él bajó la mirada y les presentó su decisión.

Cuando acabó el discurso, todos estaban muy serios, pero convencidos de que el nuevo candidato lograría llegar a la Presidencia, la campaña la llevó Mario y ganaron. Poco tiempo después el candidato que él puso era derrocado por allá en los 70s en un país llamado Chile.

Mario recordó los últimos tres años luego de las elecciones, mientras uno de los militares lo golpeaba en el rostro y lo metía en una camioneta blindada, donde se despedía de su esposa y sus hijos para no volverlos a ver nunca más, supo que su decisión fue equivocada…

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Una historia importante

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Álvaro Peña
Fuente: pixabayv

Deshacerse de las cargas emocionales negativas producidas por el trabajo, lo azaroso de las incertidumbres, la vida agitada a veces sin sentido y sobre todo precaria, había sido el principal motivo de aquel viaje que se convertiría en el punto de inflexión en el inexorable plan de vida que Leonardo diseñó para el mediano y largo plazo.

No quería irse de aquel lugar sin experimentar algo diferente, algo que llame su atención, algo que de sentido a su estancia y que sea digno de recordar. Quería hablar de aquello en las amenas charlas con sus amigos cercanos. No, tenía fe. Sabía que alguien rondaba por ahí, atendiendo las señales que damos cuando buscamos algo y queremos darlo todo.

El color de sus ojos con el brillo del sol se acentúa, sus ojos son como esmeraldas acrisoladas que enamoran y hacen que, así como se anhela los mayores bienes, se anhele una mirada porque excita, exacerba, incita y enamora.

La primera mirada fue la señal de que estaba en el lugar correcto; en el lugar que, hasta hace unas horas, no fue de todo su agrado. Su presencia le dio el toque mágico. Estoy aquí y ahora. Estas aquí y ahora. Entre tú y yo, solo hace falta un sí. Un vamos a vivir, un vamos a explorar. Vivir hoy, vivir con sentido.

La cursilería siempre le pareció pesada. Su corazón estaba embotado y duro como una piedra, era un lugar inhóspito, su acceso era muy difícil y estaba reservado para alguien especial. También estaba lleno de orgullo y hasta ese día no había querido doblegarlo. Llegar a ese nivel, fue el proceso de años de preparación, sobre todo emocional, pensaba que, todo el trabajo invertido, merecerían personas con igual convicción.

Escuchar su nombre en su meliflua voz excitaba la dopamina y la elevaba al máximo. Escuchar un te quiero, hablar de las trivialidades de la vida y prestar su atención eran algunas de las cosas que hace años descuidó. Le gustaban. Se sentía querido. Su trato rompió con los prejuicios que siempre tuvo respecto al amor. Fue el azar. Por primera vez pensó que hay casualidades que valen la pena conservar y ponerles mucha atención porque cambian el curso de la vida y le dan sentido.

Llegó a entender el vallenato, su letra y las emociones que este género musical provocada en sus adeptos. Ahora formaba parte de ellos y le gustaba como se sentía. Hoy acepta sin temor que el vallenato tiene la mejor letra del mundo porque se la canta de la experiencia vivida del amor, es poesía en estado puro.

Hay mucho que perder, sin embargo, hay más que ganar y eso le parece atractivo. Perder algo, implica aceptar la incertidumbre de que se puede ganar más de lo que se invierte. Así funciona en los negocios, así funciona en el amor. La sola idea de que está apostando mucho, a veces le disgusta, porque se sale de sus complejos mentales, es un hueso duro de roer. ¿Qué hacer? Casi siempre no lo sabe. Solo sabe que le gusta sentirse así. Hay química, hay correspondencia, hay iniciativa. Hay interés…

Entrar en las profundidades de la otra persona lo hace conocerse a sí mismo. Mira en aquella, lo que siempre anheló. Alguien con quien compartir, alguien con quien pelear, alguien con quien hacer salir el monstruo que lleva dentro y que con una sola mirada o gesto de cariño se doma por completo. Su lado agreste se desnuda y se reviste de delicadeza. Tiene miedo de creer que esté viviendo una historia en la que él es el protagonista y sobre el cual debe versar todo. Aún quedan resquicios de egoísmo en su actuar. Los quiere desechar, de eso no tiene duda.

Como tampoco tiene duda de que quiere amar. De hecho, hoy entiende que el sentido último de la vida es justamente eso: amar y ser amado. Por eso nos recordarán, por el amor profesado y demostrado. No hay mejor legado.

No sabe hasta donde llegará esta historia. Comparten, exploran, viven y hasta prometen. Aún hay que dar la estocada final. Empezó el idilio, empezó la fábula, la están forjando todos los días. Sabe que esta es una historia importante y que, como tal, pondrá su mejor esfuerzo. Quiere que, como todos los cuentos de amor, tengan un final feliz.

Fuente:pixabay

Los candidatos, su génesis política y el balotaje electoral 2023

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Imagen destacada Alfredo Espinosa
Alfredo Espinosa articulista La Disputa

La trayectoria electoral de los candidatos finalistas a la segunda vuelta para la Presidencia de la República del Ecuador -Luisa González, del movimiento Revolución Ciudadana (33,61% de votos válidos); y Daniel Noboa Azín, de la Alianza ADN, (23,47% de votos válidos)- lejos de ser bifurcada como muchos podrían pensar, tiene sendas líneas de encuentro en la gestión pública como en la política.

Una de ellas tiene que ver con el modesto aporte de ambos presidenciables durante su paso por el Parlamento. En 24 meses de trabajo legislativo, Luisa González y Daniel Noboa presentaron -cada uno por su cuenta- tan solo dos proyectos de ley, esta labor se empareja con el uso poco eficiente de sus curules: 28 intervenciones de la candidata correísta en 545 asistencias al Pleno de la Asamblea; mientras que, el hijo del cinco veces candidato presidencial -Álvaro Noboa Pontón- no se quedó atrás, tuvo 11 intervenciones en 286 asistencias con una particularidad. Noboa Azín principalizó a su suplente en 295 ocasiones, sobre todo cuando tenía que votar por temas considerados polémicos, como: el aborto por violación, lavado de activos, ley de inversiones, desarrollo económico, censura el ex contralor Pablo Celi, la destitución al Presidenta de la República Guillermo Lasso y, el paso a su juicio político. No obstante, la presencia pública y la producción legislativa de los contendientes de este balotaje electoral fue -por decir lo menos- pobre, quizás por ello los ciudadanos no los identifican como parte de esa Función del Estado.

Pero esto no es lo único que comparten González y Noboa, su pasado y presente partidista van más allá de una Asamblea Nacional desprestigiada y con infraniveles de aceptación (4%). La única mujer finalista de una lid presidencial y el hijo de uno de los empresarios más potentados del país, encuadran sus candidaturas en las dos vertientes políticas del correísmo.

La una, ligada a quienes son leales a la dictadura que gobierna la Revolución Ciudadana (ex Alianza País), cuya presencia en el Parlamento alcanzará más de 50 curules producto de estas elecciones anticipadas, con el atenuante de que 35 de los 43 legisladores reelectos -que fueron cesados por el Decreto Ejecutivo 741 del 17 de mayo de 2023 sobre la “muerte cruzada”- son de esta tienda política; y, la otra, asociada electoralmente a quienes se califica de “traidores” a ese proyecto personalista, integrado por algunos de los parricidas políticos de Rafael Correa en 2021: la extinta Alianza País hoy MOVER y el movimiento Pueblo Igualdad y Democracia (PID), cuyo director es Arturo Moreno, primo hermano del ex Presidente de la República, Lenin Moreno Garcés.

Sin embargo, la relación entre Noboa y los Moreno parece algo más que un hecho aislado, ya que Edwin Moreno -hermano del exmandatario- auspició la candidatura legislativa de Noboa Azín en 2021.

¿Acaso esta elección nos pondrá a decidir a los ecuatorianos entre el haz y el envés de una misma hoja? ¿Asistimos a una segunda vuelta electoral entre “lo viejo” y “lo nuevo”, entre la experticia de una organización política en la administración del Estado -con sus múltiples reparos éticos- y la novatada de un joven ambicioso, parco de humildad y heredero de la red clientelar que acuñaron sus padres con el extinto partido PRIAN?

Lo único cierto es que, esta segunda vuelta electoral pondrá en evidencia como dos vertientes del populismo ecuatoriano pugnan por llegar a Carondelet con relatos que seguirán flotando en la esfera de las ambivalencias ideológicas, los discursos maniqueos e incluso las apologías al odio y la venganza plagadas de un personalismo extremo.

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Los nuevos retos en la gestión del talento humano. Una visión ganar – ganar

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María Paula Espinosa
María Paula Espinosa

Es indudable que la pandemia del COVID-19 impactó diversos ámbitos además del sanitario, generando cambios significativos en hábitos, cultura, valores, entre otros aspectos del ser humano. En el caso de las organizaciones, se visibilizaron por primera vez y de manera amplia, estrategias como el trabajo colaborativo y el teletrabajo, que, aún con la presencia de la tecnología no habían logrado concretarse hasta entonces.

Con la llegada de la pandemia, el teletrabajo fue adoptado de manera prácticamente forzada, poniendo a consideración elementos importantes como: la posibilidad real de conciliar la relación familia – trabajo, el tiempo dedicado al trabajo y al ocio, el contar con ambientes e infraestructura adecuados,  la necesidad de relacionamiento continuo, el tipo de trabajo pertinente  para los nuevos formatos, el enfoque en resultados, entre otros. Elementos que siguen siendo objeto de análisis y discusión en diversas esferas. No obstante, una vez superada la pandemia, en un gran porcentaje las organizaciones han vuelto a la “normalidad” es decir, a los esquemas y prácticas laborales que se tuvieron antes del COVID-19.

Las razones son diversas: “productividad”, “creatividad”, “relacionamiento” y “cultura”, incluso, en directivos más tradicionales se asocia a la oficina como el espacio exclusivo para el trabajo, mientras que la casa se asocia a cualquier actividad de cuidado no remunerado. Así, varios directores generales a nivel mundial ordenaron a todos sus empleados volver a sus cubículos (Ito, 2023). Además, se han potenciado otros entornos de trabajo como el coworking, en el que, mediante un espacio compartido -físico o virtual- los profesionales individuales o autónomos cuentan con la modalidad parcial o total de teletrabajo, diversificando así los esquemas laborales.

Hasta la fecha han surgido diversos análisis y estudios orientados a adoptar o no estos nuevos esquemas de trabajo, migrar a modalidades más híbridas, o simplemente regresar al esquema tradicional, pero, si de algo estamos seguros, es que el perfil de los trabajadores cambió y esto reta significativamente a las organizaciones a poner atención especial en su “cliente interno”.

La flexibilidad y la capacidad de adaptación son una necesidad, y como señala Zayas (2023), estamos viviendo realmente un cambio en el perfil del talento humano y de sus expectativas en relación con su situación laboral. El mismo artículo cita algunas estadísticas relevantes que dan cuenta de esto, pues, de acuerdo con Talent Trends 2023, el 55% de los profesionales está en búsqueda activa de empleo o considera que lo estarán en los próximos 6 meses. El 92% están abiertos a un cambio. El 56% de los trabajadores rechazaría una promoción si considera que le va a perjudicar en su bienestar -independientemente del aumento salarial- y el 70% de los empleados elegiría salud mental y equilibrio entre vida personal y profesional frente a un plan de carrera.

Hoy más que nunca es necesario estar enfocados en la motivación y en el bienestar de las personas, no basta con alcanzar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, al contrario, la  ecuación de valor es otra e integra: remuneración + desarrollo profesional + flexibilidad, por tanto, los modelos de gestión de recursos humanos tradicionales aún enfocados en el control y en la productividad tienen que adoptar nuevos esquemas para que, por un lado, puedan ser más ágiles, pero también más humanos.

Esta necesidad nos lleva a pensar no solo en la “experiencia del cliente externo”, sino en la “experiencia del empleado”, antes, durante y después de estar en la organización. Para Gras (2023), los líderes deben enfocarse en las siete necesidades humanas de los empleados con el mejor desempeño:

• Bienestar

• Conexión

• Claridad y certidumbre

• Significado

• Desafío

• Visión de futuro

• Felicidad

Esta nueva visión y las acciones que vienen con ella, requieren renovados liderazgos, capaces de implementar estrategias visionarias y actualizadas. No basta con políticas de teletrabajo, son necesarias verdaderas estrategias de conciliación, trabajo familia, mediadas por objetivos claros y resultados, pero, y de manera especial, por un ambiente basado en la confianza, en la agilidad, en la innovación y en la creatividad. No hay nada más desastroso que seguir haciendo lo mismo, que los empleados se vean limitados, que la burocracia nos absorba, y que dejemos de ver planes de crecimiento y desarrollo de futuro.

Desde luego, para el empleado el reto también es mayor. Es prioritario responder a esta confianza con foco en objetivos y en la estrategia de la organización, de tal manera que sus acciones y actividades estén altamente alineadas a los intereses y planes de crecimiento de la empresa. Para ello, se requiere, entre otras acciones, una continua actualización mediante procesos de formación continua, que permitan adaptarnos a las nuevas demandas del entorno laboral, sumado a la importancia de seguir potenciando los entornos colaborativos y de aprendizaje. Seguramente, este es uno de los detonantes más importantes para la transformación organizacional de la que se habla hoy en día, la que va más allá de un discurso o de una transformación exclusivamente tecnológica o del modelo, orquestada por una oficina de proyectos.

Es necesario un modelo de transformación organizacional completo que, de acuerdo con González (2022), “está orientado, por una parte, a innovar en su actual modelo de negocio, capturando nuevas oportunidades de crecimiento y, por otra, a transformar la propia organización, desarrollando nuevas capacidades en el equipo y nuevas competencias en las personas, empezando por la alta dirección”.

Actualmente, se habla mucho del propósito, empresas que han definido su operación principal basada en valores, y que persiguen estrategias alineadas con esa razón, y que de acuerdo con Lleo de Nalda et al. (2022) obtienen muchas ventajas como: mayor enfoque, empleados más comprometidos, clientes más leales y un mejor rendimiento financiero. Qué importante que este propósito se comparta a toda la organización y motive verdaderamente a la acción, pero que de manera especial esté alineada al propósito de cada uno de los miembros de la organización.

Espero que estas reflexiones nos ayuden a situarnos en la realidad actual, a no perder de vista la responsabilidad que como líderes tenemos y a buscar siempre verdaderos escenarios ganar – ganar con un alto enfoque en la persona y el desarrollo humano.

 Referencias

Ito, A. (19 de abril de 2023). BusinessInsider. Obtenido de La verdadera razón por la que los jefes están aterrorizados por el teletrabajo: https://www.businessinsider.es/razon-jefes-estan-aterrorizados-teletrabajo-1231614

Zayas, J. L. (14 de Junio de 2023). elEconomista.es. Obtenido de Un cambio en el paradigma del talento: la Revolución Invisible: https://revistas.eleconomista.es/pais-vasco/2023/junio/un-cambio-en-el-paradigma-del-talento-la-revolucion-invisible-ED14356471

Gras, R. (07 de Junio de 2023). fundació Factor humá. Obtenido de Notícies: https://www.factorhuma.org/ca/actualitat/noticias/15692-research-shows-happiness-is-the-new-performance-indicator-this-is-how-managers-can-support-it-la-investigacion-muestra-que-la-felicidad-es-el-nuevo-indicador-de-desempeno-asi-es-como-los-directivos-p

Lleo de Nalda, A., Montaner, A., Edmondson, A. C., & Sotok, P. (07 de Junio de 2022). MITSloanManagmentReview. Obtenido de Desbloquea el poder del propósito: https://sloanreview.mit.edu/article/unlock-the-power-of-purpose/?social_token=da28a6b0800fa270047f4a5a06026f7b&utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_campaign=sm-direct

Gonzalez, A. (2022). Cabeza, corazón y manos. Como acompañar en un viaje de transformación. Alienta.

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El debate, la indolencia y las elecciones

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Alfredo Espinosa articulista La Disputa

El pasado domingo 13 de agosto, los ecuatorianos presenciaron el peor debate presidencial desde el retorno a la democracia, un espacio que le quedó debiendo al país a tal punto que la institución debate -como bien público- y el derecho al voto informado de los ciudadanos han sido seriamente devaluados por una metodología confusa que marcó el compás de tres horas tortuosas, plagadas de ofertas con muchos qués y pocos cómos.

Interrumpidas en algunos tramos por el cruce de estribillos violentos entre candidatos del que no se salvaron ni siquiera los moderadores. Quienes lucharon contra corriente al pretender que ese evento aparente ser lo que nunca fue: un debate con fluidez argumentativa, solvencia programática y ganador visible. Cuya única herencia tangible hasta la presente, es un tsunami de memes y carcajadas producto de la incompatibilidad entre el lenguaje verbal y corporal de los candidatos. Entre lo que dijeron y sus planes de trabajo, su manojo de nervios y la incapacidad de algunos para expresar de manera diáfana sus acuerdos y disensos.

El resultado de este acto hilarante y bochornoso para propios y extraños salta a la vista. La opinión pública ya no habla de triunfadores, sino de perdedores y quizá el mayor de ellos es la ciudadanía. También dos o tres candidatos que no justificaron su presencia en la papeleta presidencial, pese a las maquinarias propagandísticas y financieras que operan a su favor -sin restricción- tanto en las calles como en las redes sociales. Y, por supuesto, los organizadores de este programa televisivo que, desde el año 2021, miran al debate electoral como un simple hito más a cumplir, sin importar su calidad, un trago amargo con el que han tenido que lidiar los ciudadanos a pretexto de las infaltables excusas revestidas de “buenas intenciones” y del “aprendizaje” tutelado por la cooperación internacional.

Quieran o no, la institución debate electoral ha sido secuestrada por el propio Código de la Democracia y entregada -en bandeja de plata- a las personas menos indicadas.

En cuanto a las preguntas formuladas para los cinco ejes temáticos, estas fueron por excelencia demasiado ambiciosas, tanto, que arrojaron de los candidatos un sinnúmero de propuestas sin garantía de cumplimiento, con alta dosis demagógica y un perturbador trastorno de desrealización, que elude por conveniencia la temporalidad que tendrá el nuevo binomio presidencial. Si en cuatro años de gobierno los presidentes no cumplen con la totalidad de sus planes de trabajo, ¿cómo aspiran estos siete individuos hacer maravillas en menos tiempo?

Sin embargo, este desastre televisivo se quedó corto frente a la contumaz indolencia institucional de quienes intentaron anular de la discusión presidencial -en lo público y en lo simbólico- el execrable hecho que acabó con la vida del candidato Fernando Villavicencio Valencia. Irónicamente sus pares -dos de los siete candidatos- llevaron en sus ropas los listones que el Estado electoral le negó al podio que iba a ocupar “Don Villa” en el debate. También cuatro de ellos mencionaron su nombre, pese a la notoria incomodidad de quienes se sintieron amenazados con cada una de sus críticas, expuestas incluso el mismo día de la inscripción de su candidatura.

¿Dónde quedó la empatía con el extinto candidato y con una democracia cada vez más vulnerable al odio y la criminalidad? Arrumada tras bastidores en un espacio no mayor de metro y medio, ahí -casi imperceptible- se colocó un pequeño listón de cartulina negra y rosas oscuras. Un espacio inobservado por el ajetreo de sus vecinos. En contraste, a las afueras del set de televisión, el candidato presidencial -reemplazo de Fernando Villavicencio- Christian Zurita, junto a un grupo de ciudadanos, pedían ingresar al medio de comunicación para que esa dignidad no quede confinada en el olvido.

La negativa fue tajante y la razón es más que obvia: la excepcionalidad en la ley o su aplicación rígida, se deciden y moldean al calor de la supervivencia política y los intereses de sus administradores.

Finalmente, de cara a las elecciones presidenciales y legislativas anticipadas de este 20 de agosto, el debate electoral dejó dos lecciones importantes a los ciudadanos que acudirán a las urnas: La primera, es que la aparente “solución” de algunos candidatos y ciertos partidos políticos frente a la situación de crisis que atraviesa el país, es abrazar cálidamente la aspiración refundacional que traería consigo un posible llamado a consulta popular, para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, con miras a elaborar una nueva norma suprema, seguramente el traje a la medida de quien se siente en Carondelet.

La segunda, tiene que ver con la puesta en escena de la institución debate electoral que, ante la opinión pública, refleja las serias dificultades que tenemos los ecuatorianos para sentarnos a intercambiar ideas y defenderlas por fuera de los esquemas propios de las riñas personalistas de calle, la apología al odio y la venganza, y los guiones prefabricados sin un apéndice de originalidad. Esta incapacidad para dialogar entre los candidatos -que muchos pudimos observar en el debate presidencial- es la sintomatología plausible de una grave crisis de identidad política e ideológica que ha hecho de los partidos organizaciones de alquiler -cascaras vacías- o espacios para la transacción de candidaturas improvisadas -sin mayor preparación ni solvencia moral- a costa de la voluntad de los electores.  

¡Por el país, a sufragar con responsabilidad!…

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