¿Educación para todos y todas?

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Camila Rojas Autor
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El estado ecuatoriano debe garantizar educación pública y de calidad, los gobiernos no son los tesoreros que administran el dinero de la ciudadanía, su rol va más allá, tienen que generar estrategias de desarrollo que garanticen la educación, porque solo la educación genera oportunidades individuales y colectivas, así como poblaciones críticas, pensantes y proactivas.

No existe un interés gubernamental por garantizar la educación gratuita para todos y todas. Vivimos en un país de desigualdades, donde es evidente que las oportunidades son destinadas a cierta parte de la población. Estas desigualdades nacen en los hogares y escuelas o en el peor de los casos fuera de ellas.

El 15 de marzo del 2020 se anuncia el Acuerdo Ministerial 2020-00014, en la que establece la suspensión de clases debido a la preocupante propagación del Covid-19 en el país, las desigualdades sociales se agudizan.  Tenemos el caso de los adolescentes del Centro para jóvenes infractores, quienes no tienen permitido utilizar aparatos tecnológicos y tampoco pueden acceder a clases presenciales con sus maestros ¿Cómo el Estado vela por los derechos de todos y todas?

Solo el 45,5% de hogares en Ecuador tiene acceso a internet INEC (2019), eso sin mencionar el acceso a aparatos tecnológicos o servicios básicos. La deserción estudiantil aumenta debido al contexto de pandemia y situación económica que atraviesa el país, “la pandemia ha causado el trastorno más grave registrado en los sistemas educativos en toda la historia y amenaza con provocar un déficit de aprendizaje que podría afectar a más de una generación de estudiantes” UNESCO.

La Convención de los Derechos del Niño como la Constitución ecuatoriana vigente (2008) y el Código de la Niñez y Adolescencia (2003) reconoce a la educación como un derecho y obligación del Estado. En la pandemia se ha evidenciado la deficiencia del sistema educativo y la falta de diligencia del Estado.

Tenemos promesas cómo la de “Una tablet por niño” o “Wifi en plazas del país” que hasta el día de hoy siguen en revisión mientras que la vicepresidenta, María Alejandra Muñoz, se va de gira por Europa y visita al vaticano en nombre de la patria.

No nos quieren educados, no nos quieren críticos, no nos quieren rebeldes, no nos quieren libres…

El medio de comunicación no se responsabiliza por las opiniones dadas en este artículo.

La Disputa

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